
Rut, la hija la cual recién y cumplió los 16 años. De estatura
promedio, buen cuerpo, de piel aceitunada, cabello negro sedoso, cara angelical.
Mía, novia del padre de Rut una joven estudiante de Derecho, de 22 años.
Prácticamente con las mismas características físicas de
Rut, pero con un color de su piel más claro. De hecho las dos casi podían
pasar por hermanas gemelas.
Desde el fallecimiento de su esposa, Armando crió a su hija con la ayuda
de una hermana solterona. La cual después de muchos años de sacrificio,
decidió ingresar a una orden religiosa. Por lo que el Armando, continuó
solo a cargo de la crianza de su hija desde los 13 años solo. Rut idolatraba
a su padre, y ha medida que ella crecía, cada día se enamoraba
más de él. Armando siempre la vio, la mayor parte del tiempo,
como lo que era, su hija. Pero últimamente en ocasiones su mente fantaseaba
con el cuerpo de su hija. De hecho se puede decir, que si se enamoró
de Mía fue por Rut. Que se la presentó. Rut era bastante mimada,
por su padre. Desde que ella cumplió los 15 años, el padre se
enamoró de Mía, una estudiante de la escuela de Derecho, donde
él ocasionalmente da clases.
Después de pasar el vendaval, de la presentación de su novia.
Rut y Mía se hicieron muy buenas amigas. Pero en el fondo Rut envidiaba
a la futura esposa de su padre. Debido a el estrecho, laso de amistad que unió
a las dos jóvenes. Rut decide ser ella quien organizará la despedida
de soltera de Mía.
Como en toda despedida de soltera, se le hicieron bromas muy pesadas, a la
futura esposa. Todas de un amplio contenido sexual. Durante esa noche, tanto
Rut como Mía, pasaron un buen rato. Hasta que se marchó la ultima
de las invitadas. Debido a lo tarde que era, se hicieron arreglos para que Rut,
pasase esa noche en el apartamento de Mía. Mientras las dos recogían
el reguero dejado por las otras invitadas. Mía se despojó de la
ropa que usaba, quedando únicamente con su ropa intima. Alegando que
sentía mucho calor, debido a las bebidas que había consumido.
En un dos por tres, Rut la imitó, pero hiendo más lejos al quedar
totalmente desnuda. Después de recoger, lo más evidente. Las dos
se sentaron a charlar, sobre los regalos que recibió la novia. Ropa intima
de encajes negros y rojos, a lo que Mía comentó, que usando eso
parecería una callejera. Rut le pidió que se los midiera, y siguiendo
la solicitud hecha por su futura "hija", así lo hiso. Se despojó
de sus pantaletas y sostén, y de inmediato se puso el conjunto de ropa
intima, que le habían regalado. Sentandose en el sofá donde se
encontraba Rut, le dijo. Ves, me parezco a una de esas putas, que salen en las
películas porno. Rut se le quedo viendo muy seria, y de pronto hecho
a reír diciendo, la verdad es que tienes razón. Al tiempo que
tomaba entre sus manos una pieza de plástico, de color carne la cual
imitaba un descomunal miembro masculino. Con dicha imitación, Rut se
mantuvo distraída unos segundos, y de momento en tono de broma le pregunta
a Mía. Tu alguna vez has tenido algo como esto entre las piernas? A lo
que Mía algo mareada le respondió. Como ese y más grandes
que ese. Rut siguió preguntando, y haciendo comentarios, mientras se
llevaba el nuevo juguete de su futura madre a la boca. Mía se le quedaba
viendo, mientras se relamía sus labios de manera seductora. Se le fue
acercando al desnudo cuerpo de Rut, y cuando sus piernas comenzaron a rosar
las piernas de la joven, esta le respondió con una sonrisa, y dejando
a un lado el juguete de plástico, colocó una de sus manos sobre
la rodilla de Mía. Las dos mujeres se quedaron viendo mutuamente a los
ojos por unos instantes. Sin decir palabra alguna, se hablaron en silencio,
los brazos de ambas se fueron dirigiendo al cuerpo de la otra, hasta que sus
cuerpos se unieron, y sus bocas se encontraron. Tanto Rut como Mía, se
entregaron en un fogoso beso, las manos de Mía recorrían el desnudo
y joven cuerpo de Rut. Mientras que ella, procuraba retirarle las pocas prendas
de vestir que usaba Mía en esos momentos. Quisas fue el alcohol, o quisas
la pasión existente entre las dos, pero ambas se dejaron deslizar hasta
la mullida alfombra de la sala. Donde continuaron besandose y acariciandose
mutuamente, lentamente las manos de Mía fueron bajando por el vientre
de Rut, hasta llegar al centro de placer de la joven. Aunque Mía, se
encontraba algo ebria por el vino consumido, durante la despedida de soltera.
Savia muy bien donde poner sus manos, y que hacer con ellas. Por iniciativa
de la mayor de las dos, se fueron despegando los labios, y con su boca Mía
comenzó a recorrer el tierno cuerpo de Rut. La cual se entrego completamente
al placer que sentía en esos momentos. La lengua y dientes de Mía,
se detuvieron un rato a jugar, con los erectos pezones de Rut. La cual gemía
de placer, al sentir los pequeños y tiernos mordiscos, desde la aureola
hasta la punta de los pezones de Rut. Mientras las manos de Mía continuaban
realizando su labor, de forma y manera ininterrumpida. A diferencia suya, Rut
se depilaba completamente su monte de venus, y todos los alrededores. Por lo
que quien la viese por primera vez, podría llegar a pensar que se encontraba
ante una niña de menor edad. Para Mía fue una agradable sorpresa,
el hecho de que sus dedos no se enredaran con los vellos de Rut. Mientras tanto
Rut, se encontraba gozando de un orgasmo, por la excitación recibida
de su futura madre. Su vagina se encontraba totalmente humedecida por ella.
Los movimientos de sus caderas no se hicieron esperar. Mía continuó
con su labor, su lengua recorrió el trayecto entre los senos de Rut y
sus muslos. Con lentitud, disfrutando como el cuerpo de la menor se crispaba
a su paso sobre su piel. Los gemidos de Rut, que en un principio fueron unos
susurros, se fueron convirtiendo en la expresión verbal del placer puro.
Su tono de voz era alto y agudo, y entre los gritos de placer de vez en cuando
soltaba alguna palabra, la cual alentaba a Mía a continuar. Mía
lentamente fue cambiando de posición, hasta que su muy velluda entrepierna
quedó sobre la boca de su pupila. Rut no tuvo que pensarlo mucho, y ha
diferencia de Mía su ataque fue directo, sin preámbulos. Su lengua
pasaba una y otra vez con fuerza de manera desesperada, por encima de los muslos
de Mía y por dentro de los muslos. Las dos se retorcían del placer
alcanzado. Rut como más joven, era más atrevida y tempestuosa,
su lengua fue la primera en alcanzar el circulo de la otra. Al esto suceder,
Mía exhaló un profundo grito de placer, ante el paso de la lengua
de Rut por entre sus nalgas. Mía tomó entre sus manos, el juguete
que había recibido, como regalo de la despedida de soltera. Pero al Rut
darse cuenta le dijo. Yo prefiero lo natural. Al terminar de decir eso, con
un rápido movimiento de piernas, cambió de posición. Colocando
sus piernas encajadas entre las de Mía. Las dos mujeres no emitieron
más palabras, sus manos se entrelazaron, y lentamente al unisonó
comenzaron a mover sus caderas. Sus labios vaginales se frotaban entre sí,
ambos clítoris se encontraban totalmente hinchados por el placer, la
humedad de ambas se confundía. Al principio ligeros gemidos casi inaudibles,
eran emitidos por las dos, y a medida que sus cuerpos se movían con mayor
fuerza, ellas aumentaban el tono de sus gemidos. Convirtiendose en gritos de
placer, las dos continuaron frotandose una contra la otra, hasta que ambas alcanzaron
un esplendoroso orgasmo. Casi, al mismo tiempo. Lentamente las dos fueron calmandose,
hasta que se detuvieron completamente. Tanto Rut como Mía, se encontraban
desfallecidas, por lo que ambas se durmieron abrazadas. Al día siguiente,
al despertarse tanto Rut como Mía al verse se sintieron algo cortadas,
medio abochornadas. Las dos trataron de disculparse por lo sucedido, la una
con la otra. Tras las repetidas disculpas, y de responsabilizar al vino por
su conducta. Mía le rogó a Rut que no le dijera nada a su padre,
ya que desconocía como iva a responder. Rut le prometió a su futura
madre, que por su boca su padre no se enteraría. Luego de vestirse las
dos se despidieron.
Rut en el fondo, se encontraba realmente muy contenta. Ahora savia algo de
Mía, lo cual podía usar en su provecho.
Pasada dos semanas, se dio la boda por la iglesia, entre Armando y Mía.
Todos se encontraban muy felices. Familiares y amigos, Rut se había esmerado
en que la ceremonia de la boda, y el posterior agasajo fuese algo grandioso.
Durante toda la actividad de la fiesta, la copa de Mía siempre se encontró
repleta de vino. Ya la mayoría de los invitados se había retirado,
cuando Mía dio muestra de encontrarse demasiado ebria, como para salir
de viaje de luna de miel, esa noche. Rut se acercó a su padre, y le indicó
que su nueva esposa no se sentía bien. Por lo que ella, se ofreció
acompañarla a su habitación y ayudarla a desvestir. Para luego
acostarla en su cama. Y tal como lo dijo Rut, así lo hiso. Pero con una
pequeña diferencia, ya que en vez de llevarla al dormitorio de su padre,
la dejo acostada en su propia habitación. No sin antes despojarla de
toda su ropa, por el solo placer de ver el desnudo cuerpo de Mía. Luego
de terminar de desnudar a su "madre", se dirigió a la habitación
de su padre, se quitó toda su ropa, y tras quedar totalmente desnuda,
y usar el mismo perfume de Mía, se acostó en la cama. Mientras
tanto Armando, se fue despidiendo de todos los invitados y disculpando a Mía
por estar indispuesta. Una vez que despidió a su ultimo invitado. Armando,
partió deseoso de acostarse con su nueva mujer, aunque está se
encontrase borracha. Al llegar a la habitación sin prender la Luz se
despojo de toda su ropa, entró al baño y se aseó con rapidez.
De inmediato se deslizo bajo las sabanas, buscando el cuerpo de su "mujer".
Rut se hiso la dormida, y dejo que su padre comenzara acariciar su cuerpo, ella
había tenido la previsión de usar el mismo perfume de Mía,
el cual de inmediato Armando reconoció como el de su mujer. Los brazos
de Armando recorrieron todo el bello cuerpo de Rut, y esta siguiendo el juego
se fue despertando y buscando con sus labios la boca de su padre. No se hiso
esperar un largo y profundo beso, donde sus lenguas se estrecharon una contra
la otra. Las manos de Armando, fueron recorriendo lentamente sin saber que era
el cuerpo de su hija Rut. Esta se fue colocando boca arriba, mientras que Armando,
bajo hasta los muslos de su hija. La cual fingía ser Mía, Rut
mantenía sus piernas bien abiertas, para que de esa forma facilitar que
la lengua de su padre, le lamiera su calida interioridad. Armando no se hiso
de rogar y casi de inmediato su lengua lentamente fue entrando en contacto,
con los labios de la vagina de Rut. La cual, ya había experimentado un
sin fin, de profundos orgasmos. Durante un tiempo interminable para los dos
continuaron disfrutando el uno del otro. Llegó el momento en que Rut,
colocó sus dos manos sobre la cara de su padre, y la fue trayendo hasta
su boca. Armando se incorporó sobre sus rodillas, quedando su glande
a la altura de los muslos de Rut, ya él se disponía a penetrarla
creyendo que era su mujer Mía. Cuando Rut le dijo en tono de susurro.
Papi prende la luz, que te quiero ver encima de mí. La voz de Mía
le sonó diferente a él. Pero Armando se encontraba deseoso de
penetrarla, pero para complacer a su mujer, estiró su brazo y prendió
la lampara de la mesa de noche. Cuando sus ojos pasaron por encima del cuerpo
de Rut, de primera impresión no la reconoció, ya se encontraba
a punto de mover sus caderas para penetrarla. Cuando sus ojos casi se desorbitaron,
al darse cuenta que era a su propia hija la que estaba a punto de penetrar.
Rut se encontraba acostada boca arriba, con las piernas totalmente abiertas,
sus rodillas arqueadas, sus manos se encontraban, sobre los hombros de su padre,
y su rostro reflejaba una gran satisfacción. De momento ella abrió
los ojos ligeramente, su lengua pasó sobre sus labios de manera libidinosa.
Con un gemido casi suplicante le dijo a su padre, hazlo que te he estado esperando
desde que tengo uso de razón. En ese instante por la mente de Armando
pasaron miles de ideas. Desde las posibles acusaciones de incesto, hasta el
sin numero de veces, que pensó en el cuerpo de Rut, como el de una mujer
bien dotada, y no como el su única hija de 16 años. Armando trago
en seco, tomando la decisión, colocó sus manos sobre las caderas
de su hija, y lentamente fue introduciendoselo, a ella. Rut cerró sus
ojos, para disfrutar plenamente el momento, en compañía de su
padre. Gradualmente el falo de Armando, se fue perdiendo de vista dentro del
cuerpo de su hija. A medida que eso sucedía, ella comenzaba a mover suavemente
sus caderas, mientras que con su boca emitía gemidos de placer. Ambos
cuerpos se amoldaron de forma perfecta, las piernas de Rut se cruzaron alrededor
de su padre. El movimiento de los dos cuerpos fue lentamente ganando fuerza.
Las expresiones de placer de los dos, pasaron de ser pequeños gemidos,
a expresiones verbales completas, como. Metemelo duro papasito. Te quiero comer
tu culito, hijita, eres toda una puta, dame ese culo que te lo quiero meter
para que goses. Tanta era la excitación de los dos, que no se dieron
cuenta que eran observados ávidamente por Mía. La cual se había
levantado del lecho de Rut, y dando tras pies por la somnolencia. Llegó
a su dormitorio, y se encontraba en la puerta de la habitación totalmente
desnuda. Mía observó como su marido y su hija, se encontraban
en la cama disfrutando al máximo. Ella sin darse cuenta de lo que hacía,
se llevó una de sus manos a su sexo, y comenzó acariciarse. Al
principio lentamente y con suavidad, pero a medida que se acercaba al lecho,
sus movimientos eran más bruscos y profundos. Armando se percató
de su presencia cuando ya Mía se encontraba a su lado. Él colocó
una de sus manos sobre la abundante cabellera de Mía, y la atrajo los
labios de ella hacía la boca de él con suavidad. Su lengua se
introdujo en la boca de Mía, la cual recibió gustosa. Rut se detuvo
por un instante al darse cuenta que Mía se encontraba a su lado besando
a su padre. Pero de inmediato continúo, con mayor fiereza. Mía
por su parte se colocó sobre la cara de Rut, de forma tal que su sexo
quedo sobre la boca de su nueva hija. Rut no perdió tiempo y de inmediato,
se dio a la tarea de lamerle se sexo a Mía. La cual se magreaba con Armando.
Rut pasaba su lengua de banda a banda, por los labios y el clítoris de
Mía. Los dedos de Armando, fueron deslizandose hasta la húmeda
interioridad de Mía. Por lo que Rut dejó de lamersela, para pasar
a besar y mordisquear las nalgas de Mía, y posteriormente introducir
su lengua por el esfínter de la mujer de su padre. La cual al sentir
la lengua de Rut entre sus nalgas dio un grito de placer. Mientras tanto Armando,
continuaba metiendoselo y sacandoselo a su hija. Llegó el momento en
que Armando no se pudo contener más, y sacando su miembro del cuerpo
de su hija, estalló en un gran chorro de semen el cual diligentemente,
Mía se lo llevo a la boca para continuar mamandoselo de manera especial.
Los tres cuerpos, se fueron quedando quietos. Armando, se levantó de
la cama, hay se encontraban su hija y su nueva esposa, las cuales se abrasaron
y continuaron dandose un enorme beso. Las manos de Rut, acariciaron el cuerpo
de la esposa de su padre, mientras este las observaba detenidamente. Mía
colocó su cara sobre, la limpia concha de Rut, dejando sus nalgas al
aire. Armando se acercó a las dos mujeres y las beso, y acarició
hasta que su hija hecho mano de su miembro para llevarselo a la boca y darle
una buena y revitalizante mamada. Una vez que el miembro de Armando se encontraba
en su máxima expresión. Este se colocó de tras de su mujer,
y comenzó a introducirlo por el ano de ella. Al principio, a pesar de
la saliva de Rut, Mía dio un quejido de dolor. Pero a los pocos momentos
su culo se movía a toda velocidad, mientras que ella le continuaba chupando
la raja a Rut. Así permanecieron por un largo rato, hasta que nuevamente
Armando soltó su carga. Pero en esa oportunidad fue dentro del culo de
su mujer.
Al día siguiente los tres se encontraban desnudos y abrazados en su
cama. Rut fue la primera en levantarse, se dirigió al baño y se
aseó, al salir de la ducha y dirigirse a la cama vio como su padre se
lo introducía nuevamente a Mía. Ella pensó que ya era hora
de retirarse, y dejar que los recién casados disfrutaran solos.
Rut continua teniendo encuentros, con su padre y Mía. Pero cada vez
son más esporádicos ya que actualmente se encuentra en la Universidad.
Rut, la hija la cual reciA©n y cumpliAł los 16 aA±os. De estatura promedio, buen cuerpo, de piel aceitunada, cabello negro sedoso, cara angelical.
MAa, novia del padre de Rut una joven estudiante de Derecho, de 22 aA±os. PrA¡cticamente con las mismas caracterAsticas fAsicas de Rut, pero con un color de su piel mA¡s claro. De hecho las dos casi podAan pasar por hermanas gemelas.
Desde el fallecimiento de su esposa, Armando criAł a su hija con la ayuda de una hermana solterona. La cual despuA©s de muchos aA±os de sacrificio, decidiAł ingresar a una orden religiosa. Por lo que el Armando, continuAł solo a cargo de la crianza de su hija desde los 13 aA±os solo. Rut idolatraba a su padre, y ha medida que ella crecAa, cada dAa se enamoraba mA¡s de A©l. Armando siempre la vio, la mayor parte del tiempo, como lo que era, su hija. Pero Aşltimamente en ocasiones su mente fantaseaba con el cuerpo de su hija. De hecho se puede decir, que si se enamorAł de MAa fue por Rut. Que se la presentAł. Rut era bastante mimada, por su padre. Desde que ella cumpliAł los 15 aA±os, el padre se enamorAł de MAa, una estudiante de la escuela de Derecho, donde A©l ocasionalmente da clases.
DespuA©s de pasar el vendaval, de la presentaciAłn de su novia. Rut y MAa se hicieron muy buenas amigas. Pero en el fondo Rut envidiaba a la futura esposa de su padre. Debido a el estrecho, laso de amistad que uniAł a las dos jAłvenes. Rut decide ser ella quien organizarA¡ la despedida de soltera de MAa.
Como en toda despedida de soltera, se le hicieron bromas muy pesadas, a la futura esposa. Todas de un amplio contenido sexual. Durante esa noche, tanto Rut como MAa, pasaron un buen rato. Hasta que se marchAł la ultima de las invitadas. Debido a lo tarde que era, se hicieron arreglos para que Rut, pasase esa noche en el apartamento de MAa. Mientras las dos recogAan el reguero dejado por las otras invitadas. MAa se despojAł de la ropa que usaba, quedando Aşnicamente con su ropa intima. Alegando que sentAa mucho calor, debido a las bebidas que habAa consumido. En un dos por tres, Rut la imitAł, pero hiendo mA¡s lejos al quedar totalmente desnuda. DespuA©s de recoger, lo mA¡s evidente. Las dos se sentaron a charlar, sobre los regalos que recibiAł la novia. Ropa intima de encajes negros y rojos, a lo que MAa comentAł, que usando eso parecerAa una callejera. Rut le pidiAł que se los midiera, y siguiendo la solicitud hecha por su futura "hija", asA lo hiso. Se despojAł de sus pantaletas y sostA©n, y de inmediato se puso el conjunto de ropa intima, que le habAan regalado. Sentandose en el sofA¡ donde se encontraba Rut, le dijo. Ves, me parezco a una de esas putas, que salen en las pelAculas porno. Rut se le quedo viendo muy seria, y de pronto hecho a reAr diciendo, la verdad es que tienes razAłn. Al tiempo que tomaba entre sus manos una pieza de plA¡stico, de color carne la cual imitaba un descomunal miembro masculino. Con dicha imitaciAłn, Rut se mantuvo distraAda unos segundos, y de momento en tono de broma le pregunta a MAa. Tu alguna vez has tenido algo como esto entre las piernas? A lo que MAa algo mareada le respondiAł. Como ese y mA¡s grandes que ese. Rut siguiAł preguntando, y haciendo comentarios, mientras se llevaba el nuevo juguete de su futura madre a la boca. MAa se le quedaba viendo, mientras se relamAa sus labios de manera seductora. Se le fue acercando al desnudo cuerpo de Rut, y cuando sus piernas comenzaron a rosar las piernas de la joven, esta le respondiAł con una sonrisa, y dejando a un lado el juguete de plA¡stico, colocAł una de sus manos sobre la rodilla de MAa. Las dos mujeres se quedaron viendo mutuamente a los ojos por unos instantes. Sin decir palabra alguna, se hablaron en silencio, los brazos de ambas se fueron dirigiendo al cuerpo de la otra, hasta que sus cuerpos se unieron, y sus bocas se encontraron. Tanto Rut como MAa, se entregaron en un fogoso beso, las manos de MAa recorrAan el desnudo y joven cuerpo de Rut. Mientras que ella, procuraba retirarle las pocas prendas de vestir que usaba MAa en esos momentos. Quisas fue el alcohol, o quisas la pasiAłn existente entre las dos, pero ambas se dejaron deslizar hasta la mullida alfombra de la sala. Donde continuaron besandose y acariciandose mutuamente, lentamente las manos de MAa fueron bajando por el vientre de Rut, hasta llegar al centro de placer de la joven. Aunque MAa, se encontraba algo ebria por el vino consumido, durante la despedida de soltera. Savia muy bien donde poner sus manos, y que hacer con ellas. Por iniciativa de la mayor de las dos, se fueron despegando los labios, y con su boca MAa comenzAł a recorrer el tierno cuerpo de Rut. La cual se entrego completamente al placer que sentAa en esos momentos. La lengua y dientes de MAa, se detuvieron un rato a jugar, con los erectos pezones de Rut. La cual gemAa de placer, al sentir los pequeA±os y tiernos mordiscos, desde la aureola hasta la punta de los pezones de Rut. Mientras las manos de MAa continuaban realizando su labor, de forma y manera ininterrumpida. A diferencia suya, Rut se depilaba completamente su monte de venus, y todos los alrededores. Por lo que quien la viese por primera vez, podrAa llegar a pensar que se encontraba ante una niA±a de menor edad. Para MAa fue una agradable sorpresa, el hecho de que sus dedos no se enredaran con los vellos de Rut. Mientras tanto Rut, se encontraba gozando de un orgasmo, por la excitaciAłn recibida de su futura madre. Su vagina se encontraba totalmente humedecida por ella. Los movimientos de sus caderas no se hicieron esperar. MAa continuAł con su labor, su lengua recorriAł el trayecto entre los senos de Rut y sus muslos. Con lentitud, disfrutando como el cuerpo de la menor se crispaba a su paso sobre su piel. Los gemidos de Rut, que en un principio fueron unos susurros, se fueron convirtiendo en la expresiAłn verbal del placer puro. Su tono de voz era alto y agudo, y entre los gritos de placer de vez en cuando soltaba alguna palabra, la cual alentaba a MAa a continuar. MAa lentamente fue cambiando de posiciAłn, hasta que su muy velluda entrepierna quedAł sobre la boca de su pupila. Rut no tuvo que pensarlo mucho, y ha diferencia de MAa su ataque fue directo, sin preA¡mbulos. Su lengua pasaba una y otra vez con fuerza de manera desesperada, por encima de los muslos de MAa y por dentro de los muslos. Las dos se retorcAan del placer alcanzado. Rut como mA¡s joven, era mA¡s atrevida y tempestuosa, su lengua fue la primera en alcanzar el circulo de la otra. Al esto suceder, MAa exhalAł un profundo grito de placer, ante el paso de la lengua de Rut por entre sus nalgas. MAa tomAł entre sus manos, el juguete que habAa recibido, como regalo de la despedida de soltera. Pero al Rut darse cuenta le dijo. Yo prefiero lo natural. Al terminar de decir eso, con un rA¡pido movimiento de piernas, cambiAł de posiciAłn. Colocando sus piernas encajadas entre las de MAa. Las dos mujeres no emitieron mA¡s palabras, sus manos se entrelazaron, y lentamente al unisonAł comenzaron a mover sus caderas. Sus labios vaginales se frotaban entre sA, ambos clAtoris se encontraban totalmente hinchados por el placer, la humedad de ambas se confundAa. Al principio ligeros gemidos casi inaudibles, eran emitidos por las dos, y a medida que sus cuerpos se movAan con mayor fuerza, ellas aumentaban el tono de sus gemidos. Convirtiendose en gritos de placer, las dos continuaron frotandose una contra la otra, hasta que ambas alcanzaron un esplendoroso orgasmo. Casi, al mismo tiempo. Lentamente las dos fueron calmandose, hasta que se detuvieron completamente. Tanto Rut como MAa, se encontraban desfallecidas, por lo que ambas se durmieron abrazadas. Al dAa siguiente, al despertarse tanto Rut como MAa al verse se sintieron algo cortadas, medio abochornadas. Las dos trataron de disculparse por lo sucedido, la una con la otra. Tras las repetidas disculpas, y de responsabilizar al vino por su conducta. MAa le rogAł a Rut que no le dijera nada a su padre, ya que desconocAa como iva a responder. Rut le prometiAł a su futura madre, que por su boca su padre no se enterarAa. Luego de vestirse las dos se despidieron.
Rut en el fondo, se encontraba realmente muy contenta. Ahora savia algo de MAa, lo cual podAa usar en su provecho.
Pasada dos semanas, se dio la boda por la iglesia, entre Armando y MAa. Todos se encontraban muy felices. Familiares y amigos, Rut se habAa esmerado en que la ceremonia de la boda, y el posterior agasajo fuese algo grandioso. Durante toda la actividad de la fiesta, la copa de MAa siempre se encontrAł repleta de vino. Ya la mayorAa de los invitados se habAa retirado, cuando MAa dio muestra de encontrarse demasiado ebria, como para salir de viaje de luna de miel, esa noche. Rut se acercAł a su padre, y le indicAł que su nueva esposa no se sentAa bien. Por lo que ella, se ofreciAł acompaA±arla a su habitaciAłn y ayudarla a desvestir. Para luego acostarla en su cama. Y tal como lo dijo Rut, asA lo hiso. Pero con una pequeA±a diferencia, ya que en vez de llevarla al dormitorio de su padre, la dejo acostada en su propia habitaciAłn. No sin antes despojarla de toda su ropa, por el solo placer de ver el desnudo cuerpo de MAa. Luego de terminar de desnudar a su "madre", se dirigiAł a la habitaciAłn de su padre, se quitAł toda su ropa, y tras quedar totalmente desnuda, y usar el mismo perfume de MAa, se acostAł en la cama. Mientras tanto Armando, se fue despidiendo de todos los invitados y disculpando a MAa por estar indispuesta. Una vez que despidiAł a su ultimo invitado. Armando, partiAł deseoso de acostarse con su nueva mujer, aunque estA¡ se encontrase borracha. Al llegar a la habitaciAłn sin prender la Luz se despojo de toda su ropa, entrAł al baA±o y se aseAł con rapidez. De inmediato se deslizo bajo las sabanas, buscando el cuerpo de su "mujer". Rut se hiso la dormida, y dejo que su padre comenzara acariciar su cuerpo, ella habAa tenido la previsiAłn de usar el mismo perfume de MAa, el cual de inmediato Armando reconociAł como el de su mujer. Los brazos de Armando recorrieron todo el bello cuerpo de Rut, y esta siguiendo el juego se fue despertando y buscando con sus labios la boca de su padre. No se hiso esperar un largo y profundo beso, donde sus lenguas se estrecharon una contra la otra. Las manos de Armando, fueron recorriendo lentamente sin saber que era el cuerpo de su hija Rut. Esta se fue colocando boca arriba, mientras que Armando, bajo hasta los muslos de su hija. La cual fingAa ser MAa, Rut mantenAa sus piernas bien abiertas, para que de esa forma facilitar que la lengua de su padre, le lamiera su calida interioridad. Armando no se hiso de rogar y casi de inmediato su lengua lentamente fue entrando en contacto, con los labios de la vagina de Rut. La cual, ya habAa experimentado un sin fin, de profundos orgasmos. Durante un tiempo interminable para los dos continuaron disfrutando el uno del otro. LlegAł el momento en que Rut, colocAł sus dos manos sobre la cara de su padre, y la fue trayendo hasta su boca. Armando se incorporAł sobre sus rodillas, quedando su glande a la altura de los muslos de Rut, ya A©l se disponAa a penetrarla creyendo que era su mujer MAa. Cuando Rut le dijo en tono de susurro. Papi prende la luz, que te quiero ver encima de mA. La voz de MAa le sonAł diferente a A©l. Pero Armando se encontraba deseoso de penetrarla, pero para complacer a su mujer, estirAł su brazo y prendiAł la lampara de la mesa de noche. Cuando sus ojos pasaron por encima del cuerpo de Rut, de primera impresiAłn no la reconociAł, ya se encontraba a punto de mover sus caderas para penetrarla. Cuando sus ojos casi se desorbitaron, al darse cuenta que era a su propia hija la que estaba a punto de penetrar. Rut se encontraba acostada boca arriba, con las piernas totalmente abiertas, sus rodillas arqueadas, sus manos se encontraban, sobre los hombros de su padre, y su rostro reflejaba una gran satisfacciAłn. De momento ella abriAł los ojos ligeramente, su lengua pasAł sobre sus labios de manera libidinosa. Con un gemido casi suplicante le dijo a su padre, hazlo que te he estado esperando desde que tengo uso de razAłn. En ese instante por la mente de Armando pasaron miles de ideas. Desde las posibles acusaciones de incesto, hasta el sin numero de veces, que pensAł en el cuerpo de Rut, como el de una mujer bien dotada, y no como el su Aşnica hija de 16 aA±os. Armando trago en seco, tomando la decisiAłn, colocAł sus manos sobre las caderas de su hija, y lentamente fue introduciendoselo, a ella. Rut cerrAł sus ojos, para disfrutar plenamente el momento, en compaA±Aa de su padre. Gradualmente el falo de Armando, se fue perdiendo de vista dentro del cuerpo de su hija. A medida que eso sucedAa, ella comenzaba a mover suavemente sus caderas, mientras que con su boca emitAa gemidos de placer. Ambos cuerpos se amoldaron de forma perfecta, las piernas de Rut se cruzaron alrededor de su padre. El movimiento de los dos cuerpos fue lentamente ganando fuerza. Las expresiones de placer de los dos, pasaron de ser pequeA±os gemidos, a expresiones verbales completas, como. Metemelo duro papasito. Te quiero comer tu culito, hijita, eres toda una puta, dame ese culo que te lo quiero meter para que goses. Tanta era la excitaciAłn de los dos, que no se dieron cuenta que eran observados A¡vidamente por MAa. La cual se habAa levantado del lecho de Rut, y dando tras pies por la somnolencia. LlegAł a su dormitorio, y se encontraba en la puerta de la habitaciAłn totalmente desnuda. MAa observAł como su marido y su hija, se encontraban en la cama disfrutando al mA¡ximo. Ella sin darse cuenta de lo que hacAa, se llevAł una de sus manos a su sexo, y comenzAł acariciarse. Al principio lentamente y con suavidad, pero a medida que se acercaba al lecho, sus movimientos eran mA¡s bruscos y profundos. Armando se percatAł de su presencia cuando ya MAa se encontraba a su lado. A‰l colocAł una de sus manos sobre la abundante cabellera de MAa, y la atrajo los labios de ella hacAa la boca de A©l con suavidad. Su lengua se introdujo en la boca de MAa, la cual recibiAł gustosa. Rut se detuvo por un instante al darse cuenta que MAa se encontraba a su lado besando a su padre. Pero de inmediato continAşo, con mayor fiereza. MAa por su parte se colocAł sobre la cara de Rut, de forma tal que su sexo quedo sobre la boca de su nueva hija. Rut no perdiAł tiempo y de inmediato, se dio a la tarea de lamerle se sexo a MAa. La cual se magreaba con Armando. Rut pasaba su lengua de banda a banda, por los labios y el clAtoris de MAa. Los dedos de Armando, fueron deslizandose hasta la hAşmeda interioridad de MAa. Por lo que Rut dejAł de lamersela, para pasar a besar y mordisquear las nalgas de MAa, y posteriormente introducir su lengua por el esfAnter de la mujer de su padre. La cual al sentir la lengua de Rut entre sus nalgas dio un grito de placer. Mientras tanto Armando, continuaba metiendoselo y sacandoselo a su hija. LlegAł el momento en que Armando no se pudo contener mA¡s, y sacando su miembro del cuerpo de su hija, estallAł en un gran chorro de semen el cual diligentemente, MAa se lo llevo a la boca para continuar mamandoselo de manera especial. Los tres cuerpos, se fueron quedando quietos. Armando, se levantAł de la cama, hay se encontraban su hija y su nueva esposa, las cuales se abrasaron y continuaron dandose un enorme beso. Las manos de Rut, acariciaron el cuerpo de la esposa de su padre, mientras este las observaba detenidamente. MAa colocAł su cara sobre, la limpia concha de Rut, dejando sus nalgas al aire. Armando se acercAł a las dos mujeres y las beso, y acariciAł hasta que su hija hecho mano de su miembro para llevarselo a la boca y darle una buena y revitalizante mamada. Una vez que el miembro de Armando se encontraba en su mA¡xima expresiAłn. Este se colocAł de tras de su mujer, y comenzAł a introducirlo por el ano de ella. Al principio, a pesar de la saliva de Rut, MAa dio un quejido de dolor. Pero a los pocos momentos su culo se movAa a toda velocidad, mientras que ella le continuaba chupando la raja a Rut. AsA permanecieron por un largo rato, hasta que nuevamente Armando soltAł su carga. Pero en esa oportunidad fue dentro del culo de su mujer.
Al dAa siguiente los tres se encontraban desnudos y abrazados en su cama. Rut fue la primera en levantarse, se dirigiAł al baA±o y se aseAł, al salir de la ducha y dirigirse a la cama vio como su padre se lo introducAa nuevamente a MAa. Ella pensAł que ya era hora de retirarse, y dejar que los reciA©n casados disfrutaran solos.
Rut continua teniendo encuentros, con su padre y MAa. Pero cada vez son mA¡s esporA¡dicos ya que actualmente se encuentra en la Universidad.
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