
-Hola –le conteste.
Ella me pregunto –¿como te llamas?.
-Me llamo.. –Conteste nervioso- Hyde…
-¿Y tu como te llamas? –le pregunte viéndola a los ojos.
-Me llamo Rosa –contesto la muchacha.
-Invítame un refresco –me dijo.
La lleve a la tienda de la esquina y pedí dos refrescos, mientras nos
tomábamos el refresco le miraba las piernas y traía unas medias
naturales de likra brillante, junto con unas sandalias de plataforma destalonadas
se veía como una Bruja consumada.
-Ella me dijo:
-¿Te gustan mis piernas? –dijo, tocándoselas- me compre
estas medias en la mañana, espero que te gusten las mujeres con medias.
-Este, si –le conteste, si dejar de verle las piernas- me encantan sobretodo
si son medias de lickra y no pantimedias se ven preciosas, no todas la mujeres
las saben usar.
-¿Te gustaría tocarlas?
-Er. Si claro por supuesto –le dije, con mi voz temblorosa.
-Ven vamos a otro lado –me dijo, viéndome a los ojos.
Salimos de ahí, y comenzamos a caminar. Me tomo de la mano y nos dirigimos
a la alameda nos estuvimos un rato hasta que comenzó a oscurecer nos
estuvimos besando y acariciando hasta que las caricias subieron de tono y comenzamos
a acariciarnos mutuamente. Ella comenzó a sobarme la entrepierna en
mi bulto que estaba apunto de reventar el pantalón de tanta excitación
nos fuimos cerca de una esquina que estaba bien oscuro y nos sentamos en una
banca, me saco el pene, y comenzó a acariciarme, y inmediatamente se
inclino y comenzó a chuparmela.
Yo le comencé a acariciar las piernas, mi entras más me acercaba
a su trasero más rápido succionaba mi verga, hasta que ya no
aguanto más y me dijo.
-Vamonos a un hotel corazón.
-¡Bueno! –le conteste, y nos fuimos caminando, como a una cuadra
había un hotel, entramos, pagamos y nos fuimos al cuarto, nos metimos
y cerré la puerta de tras de mi.
-Ven acércate a no tengas miedo –dijo con voz melosa- tomándome
de las manos y besándome.
Ella se hizo para atrás y se quito el vestido que traía y dejo
al descubierto su hermoso cuerpo solo traía puesta una tanga y las medias,
se puso de rodillas y me bajo el pantalón y la trusa. Comenzó a
chuparme el pene hasta que eyacule dentro de su boca, se levanto y abrió los
labios mostrándome el semen, jugándolo con la lengua para después
deglutirlo con rapidez.
-Me encanta jugar con la leche natural –dijo riéndose.
Se paro y se acostó en la cama boca arriba y junto sus piernas y subiéndolas
las abrazo con ambas manos –ven –dijo, - metemela en el culo.
-Ven corazón te estoy esperando –dijo tocándose los pechos.
Me acerque y me a coste encima de ella me agarre el pene con la mano y la penetre
suavemente el ano, podía sentir sus heces fecales tocando mi pene
era algo delicioso.
-¡Oh Dios mío! ¡Sigue mas, mas, asiiiiiiiií!
Podía sentir sus paredes anales, era algo delicioso, comencé a
meter y sacar la verga suavemente, podía sentir su anillo, agarrandome
firmemente.
-¿Te gustan las mujeres con perro? –me dijo
-¿Qué es eso? –le pregunte.
-Es esto –y apretó su ano y lo volvió a relajar, como si
estuviera ordeñando.
Nos quedamos así un rato, hasta que ya no aguante más y eyacule
en su culo caliente y jugoso.
Ella se separo de mi, iba escurriendo de semen, tenia tan relajado su ano que
no lo cerro e iba goteando, le salía de su ano semen junto con sus
heces, era algo maravilloso.
Jalo su bolso de mano y saco un plátano lo pelo y se lo metió en
el ano, entornando los ojos. –¡AAAhh!, que delicia,
¡Mmmm! Se volteo de a perrito se acomodo y pujo suavemente.
-Mmmmmm –dijo arqueándose, y saco el plátano de su ano,
inmediatamente en cuanto lo expulso, se volteo, tomo el plano en sus manos
y comenzó a chuparlo y a lamerlo y finalmente se lo comió, acto
seguido se agacho de nuevo y lamió las sabanas, sus manos, y metiéndose
las dedos en el ano chupo hasta la última gota que pudo.
-Te gusto –me pregunto limpiándose la boca con las manos y la
lengua.
-Si le conteste –excitado, por lo que acababa de ver con mis ojos.
-Acércate para que te limpie tu verga –dijo sacando la lengua
y moviéndola como una serpiente de cascabel de "ven a mi"-
y comenzó a succionármela hasta que quedo seca y sin rastro de
semen o de su jugo anal.
-Mañana te voy a enseñar unos juegos nuevos.
Nos despedimos en la puerta del hotel, no sin antes citarnos mañana
a la misma hora.
-De ahora en adelante yo voy a ser tu Maestra no lo olvides, eh corazón.
-Bueno –le conteste
-Nos vemos en la Alameda donde nos besamos eh, no faltes.
facinante ootra ootra jajaja
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