Relatos7.com

Webcams

 

     Login

Nombre de usuario

Contraseña


 Registrar
Olvidé mi contraseña

     Inicio

     Chat Erotico

     Web Amigas

Fecha: Domingo, 17 Diciembre 2006 « Anterior | Siguiente » en Interracial

Interracial: Susurrando entre tus morenos muslos

Anonimo
Accesos: 2627
Valoración media:
Pagina 1 de 1
 -   + 
Susurrando entre tus muslos morenos, paso mis dedos sintiendo la dorada sensaciA³n de tocar lo mA¡s suave que dio una madre a su hija. Delicadas son tus piernas
En ellas puedo pasar horas y horas, sabiendo que no llegaré a fin alguno, columnas que suben al cielo desde el paraíso donde posas tus pies. Tiernos y pequeños son esos pies que recorro con mi húmeda lengua sintiendo la magia del sudor salado... Los alzo y los apoyo contra
la pared para poder dedicarme a tus piernas sin distracciones. No dejo de recorrer
cada porción de tus piernas. Llegando a la parte suave de todas, a la
que no se ve desde fuera. Con mi cabeza entre tus piernas me acerco a tu floreada
pasión, que es tu protegido pozo con el que refrescaré mi sed,
saciándome con sus flujos interiores, segregados por mi proximidad.

Apenas me alejo de tu maravillosa joya oscura, como una noche sin su luna.
Observo tu famoso abdomen, tan moreno como tu rostro, brillante por el aceite
de coco, que delicadamente tus manitas esparcieron por todo tu cuerpo. Tus
senos parecen adquirir más dimensiones que mis encantados sentidos advierten.
Los sujeto, con ambas manos, tanteando su volumen y densidad. Grande es la
sensación que recorre mis manos al contacto de tus turgentes pechos.
Rodeo con mi lengua tu estómago camino hacia la espalda, acaricio todas
tus vértebras, dando forma a tu espalda, dirigiéndome hacia el
cuello. Sujeto tus brazos y me dedico en exclusiva a tus hombros, tu cuello
y tu nuca. Jamás, algo fue tan sabroso de ser besado, que la distancia
de que hay de hombro a hombro. Mi lengua sigue su camino, con independencia
de mi voluntad, dirigiéndose a tus tetas. Ya conocemos su peso, ahora
veremos su sabor. No dices ni palabra, pareces sumida en un sueño del
que no deseas salir. Eres una selva virgen que esta siendo explorada para mejor
conocimiento de su encanto natural.


¡Ohh! esto ya es otra canción, si lo anterior había sido
una tórrida serenata llena del encanto que tienen los atardeceres sedientos
de la refrescante noche, ésta es intensa como el calor del desierto.
Música sin letra endulza mis oídos. Sujetándolos dulcemente
para mantenerlos en el aire, voy tanteando sus alrededores, poniendo especial
cuidado en la separación que hay entre estas dos nubes blancas que me
vuelven loco de pasión. Su sabor es una variante del anterior, aquí la
magia de tu sexo se entiende de otra forma. La sensualidad adquiere mayor sofisticación
y más tentador me resulta tu cuerpo. Mis labios se acercan a tus pezones,
que pellizco delicadamente con mis dedos. Éstos, van adquiriendo firmeza
a la presión aplicada. Duros, como rocas, se erigen sobre tus negras
aureolas. Me distraigo largo rato degustando ese sabor tan especial, hasta
llegar a tus circunferencias antes nombradas. Tienen un sabor amargo que contrasta
con su alrededor. No pierdo tiempo y muerdo con mis labios primero y más
tarde con mis dientes esas rocas que de ellas mana la leche que alimenta a
recién nacidos. No envidio a los bebes que de tus pechos se alimentan,
yo obtengo otra clase de alimento muy superior.


Aquí, permíteme reconocer mi satisfacción ante tu reacción,
aprietas tus labios en un contenido gemido de silencioso placer. Acaricias
mi cabeza con tus manos. Acercándome hacía tus labios. Nos fundimos
en un largo beso, notas toda mi excitación sobre tu cuerpo, pero aun
no te daré lo que ambos deseamos. Mi lengua, trabajará sobre
tu vagina, primeramente acercándose sobre tu mata de bello, notando
un electrizante calor que no se quedará en ese lugar. Separo tus labios
con la lengua descubriendo cuan sensual es abrirte de esta forma. Silenciosamente
sigues acariciándome la cabeza, notando los cambios de intensidad cuando
más placer te doy. Tu clítoris, otrora oculto y seco, esta ahora
colorado y lubricado, como una charca después de una lluvia torrencial.
Le doy forma con mi lengua, sin oponer resistencia insistes en que no pare
de chupártelo. Mi boca esta llena de tus flujos, notando cuan excitada
te encuentras. En estos momentos, reconozco que no hay nadie que mejor se mueva
en estos parajes que yo. Muchas noches de pasión desenfrenada, donde
dejábamos de contar al llegar al 69.


En un momento cuando nada parece que pueda ser mejor, noto que ya estas preparada
para que te tome, siento que te sientes abierta a mí y te entregas con
las ganas de mil noches de amor, ahí, es cuando entra toda ella en ti,
donde todas las sensaciones que nunca pensé tener tengo, despacio primero
para que mi yo se acostumbre a tu interior, intensificando lentamente la acción.
Sin dejar, por ello la suavidad de las entradas pasionales. Aprietas mi torso
entrelazando las piernas como si no quisieras dejarme escapar, reteniéndome.
Sin quererlo, sale en uno de esos embates, notamos el vació, la ausencia
en la soledad, la huida de lo que estaba. Accionado, como un mecanismo sin
capacidad de razonar, me introduzco de nuevo en ti con unas ansias salvajes.
La pasión mesada y tranquila de los prolegómenos ahora es un
ansia por consumir todo tu ser. Como una ráfaga de viento cuando entra
por una puerta entre abierta.


El final no esta próximo pero el camino se esta andando. Mis manos
sujetan tus caderas atrayéndote hacia mí, las miradas que se
cruzan desafiantes, para saber si llegaremos a buen termino a la vez. Tus gemidos
se hacen mas presentes entre los míos. Desaforados, los dos gritamos
anunciando lo que tiene que llegar. Tus manos sujetan las sabanas, tironeando
de ellas. Las romperás como siempre que no das más. Cada vez
me es más fácil penetrarte mas profundamente sin temor a que
te rompas, empujo y empujo hasta que noto que esta llegando, una fuerza deseada
me domina. Con mi permiso se adueña del control de la situación
y nos lleva a un enorme e incontenible orgasmo que mana de lo más profundo
de nuestro instinto de supervivencia. Tirados sobre lo que antes fue el campo
de batalla donde nuestros amores lucharon, nos olvidamos de la carga de lo
ajeno, dejando que nada importante o superficial rompa el encanto del polvo
consumido.
















relatos eroticos
En ellas puedo pasar horas y horas, sabiendo que no llegaré a fin alguno, columnas que suben al cielo desde el paraíso donde posas tus pies. Tiernos y pequeños son esos pies que recorro con mi húmeda lengua sintiendo la magia del sudor salado... Los alzo y los apoyo contra
la pared para poder dedicarme a tus piernas sin distracciones. No dejo de recorrer
cada porción de tus piernas. Llegando a la parte suave de todas, a la
que no se ve desde fuera. Con mi cabeza entre tus piernas me acerco a tu floreada
pasión, que es tu protegido pozo con el que refrescaré mi sed,
saciándome con sus flujos interiores, segregados por mi proximidad.

Apenas me alejo de tu maravillosa joya oscura, como una noche sin su luna.
Observo tu famoso abdomen, tan moreno como tu rostro, brillante por el aceite
de coco, que delicadamente tus manitas esparcieron por todo tu cuerpo. Tus
senos parecen adquirir más dimensiones que mis encantados sentidos advierten.
Los sujeto, con ambas manos, tanteando su volumen y densidad. Grande es la
sensación que recorre mis manos al contacto de tus turgentes pechos.
Rodeo con mi lengua tu estómago camino hacia la espalda, acaricio todas
tus vértebras, dando forma a tu espalda, dirigiéndome hacia el
cuello. Sujeto tus brazos y me dedico en exclusiva a tus hombros, tu cuello
y tu nuca. Jamás, algo fue tan sabroso de ser besado, que la distancia
de que hay de hombro a hombro. Mi lengua sigue su camino, con independencia
de mi voluntad, dirigiéndose a tus tetas. Ya conocemos su peso, ahora
veremos su sabor. No dices ni palabra, pareces sumida en un sueño del
que no deseas salir. Eres una selva virgen que esta siendo explorada para mejor
conocimiento de su encanto natural.


¡Ohh! esto ya es otra canción, si lo anterior había sido
una tórrida serenata llena del encanto que tienen los atardeceres sedientos
de la refrescante noche, ésta es intensa como el calor del desierto.
Música sin letra endulza mis oídos. Sujetándolos dulcemente
para mantenerlos en el aire, voy tanteando sus alrededores, poniendo especial
cuidado en la separación que hay entre estas dos nubes blancas que me
vuelven loco de pasión. Su sabor es una variante del anterior, aquí la
magia de tu sexo se entiende de otra forma. La sensualidad adquiere mayor sofisticación
y más tentador me resulta tu cuerpo. Mis labios se acercan a tus pezones,
que pellizco delicadamente con mis dedos. Éstos, van adquiriendo firmeza
a la presión aplicada. Duros, como rocas, se erigen sobre tus negras
aureolas. Me distraigo largo rato degustando ese sabor tan especial, hasta
llegar a tus circunferencias antes nombradas. Tienen un sabor amargo que contrasta
con su alrededor. No pierdo tiempo y muerdo con mis labios primero y más
tarde con mis dientes esas rocas que de ellas mana la leche que alimenta a
recién nacidos. No envidio a los bebes que de tus pechos se alimentan,
yo obtengo otra clase de alimento muy superior.


Aquí, permíteme reconocer mi satisfacción ante tu reacción,
aprietas tus labios en un contenido gemido de silencioso placer. Acaricias
mi cabeza con tus manos. Acercándome hacía tus labios. Nos fundimos
en un largo beso, notas toda mi excitación sobre tu cuerpo, pero aun
no te daré lo que ambos deseamos. Mi lengua, trabajará sobre
tu vagina, primeramente acercándose sobre tu mata de bello, notando
un electrizante calor que no se quedará en ese lugar. Separo tus labios
con la lengua descubriendo cuan sensual es abrirte de esta forma. Silenciosamente
sigues acariciándome la cabeza, notando los cambios de intensidad cuando
más placer te doy. Tu clítoris, otrora oculto y seco, esta ahora
colorado y lubricado, como una charca después de una lluvia torrencial.
Le doy forma con mi lengua, sin oponer resistencia insistes en que no pare
de chupártelo. Mi boca esta llena de tus flujos, notando cuan excitada
te encuentras. En estos momentos, reconozco que no hay nadie que mejor se mueva
en estos parajes que yo. Muchas noches de pasión desenfrenada, donde
dejábamos de contar al llegar al 69.


En un momento cuando nada parece que pueda ser mejor, noto que ya estas preparada
para que te tome, siento que te sientes abierta a mí y te entregas con
las ganas de mil noches de amor, ahí, es cuando entra toda ella en ti,
donde todas las sensaciones que nunca pensé tener tengo, despacio primero
para que mi yo se acostumbre a tu interior, intensificando lentamente la acción.
Sin dejar, por ello la suavidad de las entradas pasionales. Aprietas mi torso
entrelazando las piernas como si no quisieras dejarme escapar, reteniéndome.
Sin quererlo, sale en uno de esos embates, notamos el vació, la ausencia
en la soledad, la huida de lo que estaba. Accionado, como un mecanismo sin
capacidad de razonar, me introduzco de nuevo en ti con unas ansias salvajes.
La pasión mesada y tranquila de los prolegómenos ahora es un
ansia por consumir todo tu ser. Como una ráfaga de viento cuando entra
por una puerta entre abierta.


El final no esta próximo pero el camino se esta andando. Mis manos
sujetan tus caderas atrayéndote hacia mí, las miradas que se
cruzan desafiantes, para saber si llegaremos a buen termino a la vez. Tus gemidos
se hacen mas presentes entre los míos. Desaforados, los dos gritamos
anunciando lo que tiene que llegar. Tus manos sujetan las sabanas, tironeando
de ellas. Las romperás como siempre que no das más. Cada vez
me es más fácil penetrarte mas profundamente sin temor a que
te rompas, empujo y empujo hasta que noto que esta llegando, una fuerza deseada
me domina. Con mi permiso se adueña del control de la situación
y nos lleva a un enorme e incontenible orgasmo que mana de lo más profundo
de nuestro instinto de supervivencia. Tirados sobre lo que antes fue el campo
de batalla donde nuestros amores lucharon, nos olvidamos de la carga de lo
ajeno, dejando que nada importante o superficial rompa el encanto del polvo
consumido.
















relatos eroticos


  
Relatos Eroticos Gratis © Anonimo

Valore y Comente los relatos que lee, los autores lo agradeceran y supondrá una mejora en la calidad general de la web. Gracias!

Valoración

0 Votos

« Volver a la página anterior Ir arriba

Comentarios ( 0 ):

0 %


 
Escribir comentario:

Nombre

Comentario








Relatos7.com Relatos Eroticos Gratis es propiedad intelectual de PositveGroup.uni.cc © 2008

Resolución mínima 1024 pixeles

Relatos Eroticos en Relatos7.com - Alojamiento Web en Oxaney.com - Contacto

    Procesando tu solicitud...