
Al retirarnos del matrimonio yo ya estaba tomado y él también, entonces le propuse ir a mi departamento que quedaba muy cerca de ese lugar, él aceptó. Al llegar al departamento yo me retiré un momento a mi cuarto para descansar pero él me siguió, yo sorprendido lo miré, por que estaba desnudo pero éste me propuso hacer el amor, yo me rehusé pero él insistió y me tomó a la fuerza, primero me besó y luego fue desnudándome poco a poco, me quito el polo, el pantalón y finalmente el slip.
Cuando ya los dos desnudos, le miré su sexo, era pequeño y para
eso yo ya estaba entusiasmado para hacer el amor, como algo que yo nunca lo
hubiera hecho me arrodillé frente a él y empecé a mamar
su pene y sus huevos como si fuese una puta experimentada, lo hice tan bien
que él se corrió en el instante, él me dijo que se dormiría
y se echó en la cama, pero yo para ese rato ya estaba excitado y quería
que me penetrara, así que empecé a besar sus tetillas su abdomen,
poco a poco, mas abajo, hasta que por fin llegué a lo que buscaba con
tanto anhelo; lo mamé nuevamente y el se despertó me dijo eres
una puta arrecha y yo le dije que y que me la metiera como toda su fuerza.
Él me agarró de la cintura y me echó sobre la cama boca
abajo, me lamió el ano y poco a poco iba introduciendo sus dedos uno
por uno hasta llegar a tres, sentí un gran dolor quise dejarlo todo
en ese instante, pero él enloqueció y con mucha fuerza me penetró con
su pequeño pene que me hizo gritar de dolor y arrechura, lo hizo al
rededor de 10 minutos.
Cuando yo ya deje de gritar y gemir, él me volteó, así él
levantó mis piernas y me penetró de nuevo como si fuese una mujer,
lo hizo muy rápido y tosco que grité de nuevo hasta que él
se chorreo de nuevo. Ah, que felicidad, se durmió y yo quedé muy
sentido, cuando me vi mi ano estaba sangrando y choreándose de su leche,
para lo que me lo tragué todo.
Él se retiró de la facultad y nunca mas lo he vuelto a ver.
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