
Pronto Pilar se habituó a su nuevo entorno, a correr en el parque por las mañanas, a pasar por el kiosco que quedaba como a cinco calles de su casa, pero
que tenía todas las revistas que le gustaban...y especialmente porque
estaba esa dependienta tan bonita, aunque algo parca que atendía el lugar
en las tardecitas. Pilar es lesbiana. Lo descubrió apenas al salir de
la adolescencia, cuando en lugar de mirar a los chicos....sus ojos se perdían
detrás de los traseros de las chicas, o cuando tenía que hacer
esfuerzos para poder apartar la mirada del escote de sus amigas cuando iban a
bailar a alguna disco y se ponían ropa sensual. Desde aquellas épocas
en que no comprendía que le sucedía, hasta ahora que acababa de
cumplir 33 años, había tenido tres parejas, alguna aventurilla,
y había confirmado que lo que le atraían eran las mujeres. Sin
embargo aún no había tenido una pareja fija, una con quién
tuviera ganas de compartir la vida, en parte porque le tenía pánico
al compromiso, en parte porque no se había enamorado realmente hasta ese
momento, así que dejaba solo que las cosas sucedieran
Pero Pilar tuvo que aceptar que le sucedía algo extraño con la
chica del kiosco, cuando comenzó a buscar excusas ante si misma para ir
a comprar cosas allí, a pesar de no ser el negocio mas cercano a su casa.
Y no se explicaba qué le atraía, dado que la muchacha siempre vestía
con camisas amplias, unas polleras bastante largas, usaba unos anteojos con montura
dorada y el largo cabello castaño recogido la mas de las veces en una
cola de caballo. Los ojos de la chica son intensamente verdes, sin embargo al
pasar los días, Pilar descubrió que se ponían en algunas
ocasiones de un verde azulado profundo y en otras cambiaban a tener pintas de
color marrón. Un día, como al descuido, se lo comentó, para
poder oír de ella algo mas que un "Hola....¿qué llevas?".
- Hoy tienes los ojos de diferente color.
Por primera vez vio sonreír a la chica del kiosco....y se dijo a sí misma
que tenía una sonrisa preciosa.
- Es de familia...mi padre también tenía los ojos así, cambian
con el estado del tiempo.
- ¿Cómo es eso?.
- Pues cuando tienen pintas marrones habrá lluvia...si están muy
verdes hará buen tiempo, cuando se aclaran es que hay humedad y frío.
- O sea que eres un servicio meteorológico ambulante comento Pilar, tratando
de ser graciosa y lográndolo, porque la chica lanzó una carcajada.
Al tirar la cabeza hacia atrás la blusa se le abrió un poco, dejando
ver el nacimiento de los senos, y la mirada de Pilar se perdió allí,
en esa suave curva. De inmediato apartó la mirada, porque ver ese poco
de piel la puso nerviosa...se dijo que ya era demasiado tiempo sin hacer el amor,
si ver una teta la ponía tan nerviosa. Tomo el cambio que ella le dio
y se retiró del pequeño local.
En los días siguientes Pilar se dedicó a averiguar cosas sobre
la chica del kiosco. Supo que se llamaba Adriana, rondaba los 30 años
aunque nadie pudo decirle su edad con exactitud. El hombre que atendía
el kiosco en las mañanas era su hermano mayor, que vivía en otro
barrio muy alejado, ambos habían heredado el negocio de su padre. Oí que
la madre de ambos se había marchado de casa siendo ellos muy pequeños,
debido al maltrato de su esposo. Después de eso el buen señor se
había dedicado a maltratar a sus hijos, por lo que los muchachos no lo
habían pasado nada bien mientras crecían. Hacía cinco años
el hombre había fallecido, y desde entonces ambos atendían el negocio.
Supo también que Adriana había tenido un novio, que él se
había marchado a USA poco antes que el padre de Adriana falleciera, prometiendo
regresar....solo que la promesa se diluyó con el tiempo, y no solo no
había regresado, sino que ya ni siquiera escribía. Todo eso lo
supo Pilar por Asuntas, una de esas viejitas de barrio que saben la vida de todo
el mundo....y de la cual Pilar se dijo debería cuidarse si en el futuro
tenía alguna relación.
Esa noche de sábado Pilar estaba aburrida en casa, así que decidió salir
hasta el centro a ver una película. Había oído de "La
otra cara del amor", cuya protagonista era lesbiana, y se dijo que sería
un buen programa. Después de darse un largo baño, se inspeccionó frente
al espejo...las piernas de Pilar eran su punto fuerte, largas, bien formadas,
derechas....perfectas. El vientre se mantenía liso gracias al estricto
control que ella ejercía sobre su dieta....seguía mirándose
al espejo cuando pasó las manos tras su cabeza, y los pequeños
senos salieron desafiantes...le gustaba su cuerpo. Se puso una falda negra corta,
un swater blanco y tomó su cartera. Peinó su corto cabello negro,
repasó sus labios con brillo, se pudo unas caravanas y salió. Tomó el
coche, pero al pasar frente al kiosco, decidió que compraría unos
dulces...y de paso vería a la mujer que distraía sus pensamientos
cuando menos lo esperaba.
Adriana estaba bajando las cortinas del kiosco....Pilar se sorprendió al
verla con unos jeans ajustados y una camisa ajustada al cuerpo...Adriana la vio
detener el coche y dejó de bajar las cortinas. Mientras Pilar bajaba del
auto le dijo:
- Caramba Pilar....casi no llegas mujer. ¿Vas a llevar algo?
- Sí...quería algunos dulces, de los que siempre llevo.
Pilar no quería verse muy babosa...pero realmente Adriana se veía
espectacular en aquella ropa. Se le notaban los senos, y la redondez perfecta
de su cola. Se sorprendió que Adriana supiera su nombre....pero luego
se llamó tonta. Seguramente sabía su nombre del mismo modo en que
ella había logrado averiguar lo que sabía...preguntando.
- ¿Tienes una cita? preguntó Adriana de pronto. Los ojos azules
de Pilar se encontraron con los ojazos verdes de Adriana, que esperaban.
- No, solo voy al cine....¿por qué no te vienes conmigo? preguntó de
pronto. La experiencia le había enseñado que tomar de sorpresa
a una chica valía mas que mil palabras para convencerla.
- Bien...solo déjame cerrar. respondió Adriana. Casi parecía
estar esperando esa invitación, se dijo Pilar a sí misma. ¿Cómo
podía Adriana saber que ella la invitaría?. No, no....seguramente
se estaba dejando llevar por la atracción que esa mujer provocaba en ella.
Adriana era un misterio que Pilar quería descifrar.
Fueron a ver "La otra cara del amor", que trataba sobre la historia
de una chica lesbiana y de dos muchachos que pretendían conquistar su
atención. Vaya tema para la primera....¿cita?. Extrañamente
Pilar se sentía así, como en primera cita con Adriana. Al final
de la película Pilar la invitó a tomar un café. Quería
pasar tiempo con ella, ahora que tenía la oportunidad de acercarse y extraerla
algo mas que un comentario sobre el tiempo, o sobre un libro (Adriana era una
lectora voraz) o sobre música.
- Te noto cambiada.
-¿Cambiada?.
- Sí...te sienta muy bien esa ropa....deberías vestir siempre
así.
- Ah....es eso...es que los fines de semana visto así.
- ¿Y por qué no en la semana?.
- Ya sabes....estoy sola en las noches en el kiosco....los muchachos suelen
ponerse pesados. Si luzco como mojigata....no molestan tanto. Ni siquiera consideran
el hecho de conquistarme.
Ambas rieron, porque eso era cierto. Pilar estiró la mano para tomar
el azucarero al mismo tiempo que Adriana, y las manos de ambas se tocaron.
Pilar miró a Adriana, sorprendida...mas sorprendida porque ella parecía
no tener intención de retirar su mano. Después de mucho tiempo
Pilar sintió aquel escalofrío recorriendo su espalda, típico
de cuando una mujer le atraía mas que especialmente.
- ¿Te gustó la película?.
- Sí, estuvo bien.
- ¿Qué opinas de las lesbianas? preguntó Pilar de pronto.
Si Adriana tenía fobia a las chicas homosexuales prefería saberlo
ya, antes de seguir alimentando el fueguito que comenzaba a arder en su pecho.
- Tuve una amiga lesbiana en la secundaria. Mejor amiga que cualquiera de las
otras. Siempre me ayudó en todo, y entendía que no pudiera ir
a casi ningún lugar porque mi papá lo prohibía...las otras
muchachas se reían mucho de mí por eso. No tuve una adolescencia
fácil...pero mientras Sonia estuvo cerca, se hacía todo mas llevadero.
- ¿Y que pasó con ella?.
- Papá no me dejo verla más cuando alguien le comentó que "probablemente
era una muchacha rara". Luego su familia se mudó a otra ciudad,
y no he sabido mucho mas de ella. Una pena. Fue la mejor persona que he conocido.
- ¿Y no te daba curiosidad?. Digo...el hecho de que fuera lesbiana.
- No. Yo opino que cada quién puede hacer lo que quiera con su vida,
mientras no joda a los demás. Vivo y dejo vivir.
- Caramba.....no te imaginaba así, con una mente tan abierta.
- Ja ja ja....por como me criaron no debería ser así. Creo que
fue por fobia....cuanto mas obtusa quiso hacerme mi padre, mas mi mente se
abría. Aún me quedan muchas cosas por superar, pero de ningún
modo quiero ser como él era, como quiso que yo fuera.
Pilar asintió quedamente...pero ya sabía lo que mas le interesaba...que
Adriana no consideraba al lesbianismo como algo repudiable. En la siguiente
semana fue mas seguido al kiosco, hasta que Adriana le comentó que le
gustaba mucho Catherine Denueve. Pilar le preguntó si había visto "El
Ansia", protagonizada por la Denueve con la Sarandon...una historia de
vampiros y lesbianismo, pero obvio decirle ese detalle a Adriana.
- Comencé a verla en una ocasión, con Sonia...pero mi padre me
hizo quitarla, aún no sé porque. Luego no me atreví mas
a pedirla en el video. Que tonta soy ¿verdad?.
- Yo tengo el video...si quisieras verlo en casa esta noche, puedes venir luego
de cerrar el kiosco.
Era una invitación loca, Pilar lo sabía. Sin embargo Adriana
la miró a los ojos y le dijo.
- Bueno...estaré como a las 21 hrs en tu casa...¿llevo pizza?.
- Claro....esta bien respondió Pilar, nerviosa como una adolescente.
Prácticamente corrió hasta su casa para pasar aspiradora, lavar,
perfumar, poner luces bajas, bañarse, ponerse una falda negra y una
camisa de seda blanca. A las 21 hrs en punto sonó el timbre. Era Adriana.
Por primera vez Pilar la vió con una falda y se dijo que tenía
unas hermosas, hermosas piernas. Llevaba un sweater azul ajustado, que debaja
ver sus senos grandes y firmes.
Pusieron la pizza sobre la mesa, Pilar trajo vasos y la cerveza fría
desde la cocina, prepararon la mesa, Pilar puso la película, y se sentaron
juntas en el sofá...muy juntas.
- Que elegante es la Deneuve murmuró Adriana. Pilar asintió..sin
despegar la mirada de las piernas de Adriana. Se estiró para tomar su
vaso de cerveza y las piernas de ambas se rozaron,
- Cierto, una mujer muy elegante.
- A Luis le gustaba mucho Catherine Deneuve. Siempre me decía que era
algo así como su amor platónico.
- ¿Quién es Luis?.
- El que fue mi novio...un pobre tipo, tan reprimido por su mamá como
yo por mi padre. Solo que él terminó antes su sufrimiento....se
largó a USA, y ya ni sé de él.
- Yo le odiaría por irse dejándome sola.
- Sabes...no lo odio. Creo que ya no soportaba más. Y quizás
el amor no era tan fuerte. Si debo confesarlo....no lo extrañe demasiado.
Creo que estaba con él por costumbre, para poder escaparme cada tanto
de casa. Eramos una excusa el uno para el otro.
- ¿Tenías sexo con él? preguntó Pilar de pronto.
Se estaba poniendo celosa al oirla hablar del tal Luis. Adriana pegó un
respingo y giró el cuerpo para verla a los ojos.
- Creí que ya en el barrio te habían ido con el cuento de que
soy virgen.
- Pues...
- Vamos Pilar...estoy segura que algo te han contado sobre mí. Sé como
es la gente, siempre tienen algo que decir.
- Me contaron algo de tu novio y de como era tu papá, nada mas.
- Bueno...entonces...ya tienes idea. Nunca tuve sexo con Luis. Hubo oportunidad,
en varias ocasiones estuvimos casi a punto de hacerlo...pero yo no quise, no
sentía "eso" que se supone hay que sentir. Después
ya no salí con nadie, papá estuvo enfermo un tiempo, después
que murió me dedique a estudiar y al kiosco.
- ¿O sea que nunca....nadie te tocó?.
Adriana miraba la pantalla, donde la Denueve se insinuaba con la Sarandon.
Miró directo a los ojos de Pilar y respondió en voz muy baja.
- Sonia me tocaba...es decir, nos tocábamos cuando estábamos
a solas.
La idea excitó a Pilar...la idea de que Adriana ya hubiera sentido deseo
por otra mujer, la hacía sentir como mas aliviada. Deslizó su
mano sobre la pierna de Adriana, quién la dejó hacer.
- ¿Y te gustaba?.
- Mucho....pero tampoco llegamos a mucha cosa. Mi padre la echó de casa
un día que nos sorprendió abrazadas....imaginate, si nos hubiera
visto tocándonos los senos como a veces hacíamos creo que nos
mata.
Pilar no soportó más. Estiró las manos y comenzó a
tocar los senos de Adriana sobre el sweater...acariciar los senos era una de
las experiencias mas sensuales que Pilar conociera...pronto los pezones de
Adriana se pusieron duros. Adriana acercó su cara a la de Pilar, quién
entreabrió los labios, pidiendo un beso. Adriana no se hizo esperar
y enredó su lengua con la de Pilar, besándola de una forma tierna,
dulce y apasionada. Pilar ya se sentía caliente, así que adelantó el
cuerpo para pegarlo al de Adriana, quién pasó sus brazos detrás
del cuello de su amiga para poder profundizar el beso, los senos de una contra
los de la otra.
Las manos de Pilar recorrían los costados del cuerpo de Adriana, bajando
hasta la curva de la cola, desenfrenadas, queriendo abarcar todas las curvas
de ese cuerpo que venía despertando deseo desde hacía ya un tiempo.
Mientras tanto Adriana desabotonó la camisa de Pilar, dejando al descubierto
los senos con los pezones ya erectos desde hacia mucho rato. La boca de Adriana
atrapó los pezones de Pilar, cambiándose de uno al otro, mientras
sentía que su sexo ardía y que se estaba mojando completamente....así era
como se suponía que debía sentirse una mujer excitada, pensó,
mientras seguía trabajando en los senos de Pilar. Quería dejar
caer todas las barreras esa noche, conocer el placer, el placer que sabía
solo en brazos de otra mujer podía sentir. El placer que había
anticipado con los tímidos toqueteos que había tenido con Sonia
hacía ya tantos años, y que luego no había vuelto a experimentar.
Con su veteranía en las lides del amor Pilar la apartó un poco,
para quitarle el sweater y calmar un poco su propia calentura....quería
que esa primer vez fuera especial para su amiga. Era la primera vez que estaba
con una total novata en cuestiones sexuales y no quería desilusionarla.
Adriana cubría sus grandes senos con un brasier negro de encaje, cosa
que volvió a Pilar completamente loca de deseo. Cubrió de besos
la hendidura entre los senos, para luego liberarlos y dejarlos al aire. Los
pezones de Adriana eran grandes y de un color morado oscuro. Atrapó uno
entre sus labios y les dio un ligero apretón entre sus dientes, como
si fuera a comerlos. Adriana reaccionó tomando la cabeza de Pilar y
hundiéndola entre sus senos....pidiendo que los comiera. Pilar los chupó,
mordisqueo y recorrió con la lengua, en una lentitud sensual y excitante.
- Estoy muy excitada Pilar....
- Ya sé - respondió Pilar. Desabotonó la falda de Adriana,
y separándose de ella, la hizo bajar por sus piernas hasta quitársela.
Luego le quitó las bragas negras, dejando al aire unos húmedos
labios rosados, y un clítoris que ya estaba hinchado...y aún
no había sido tocado. Pilar hizo que Adriana se sentara mas al borde
del sofá, y luego, semi recostándose sobre ella, puso una de
sus manos sobre el sexo de Adriana, comenzando a masajear toda la entrada al
lugar del placer con su mano, para luego dedicar especial atención al
clítoris hinchado de su amiga, que lanzó un profundo suspiro
de placer al sentir aquellos dedos masturbandola con tanta habilidad y ternura....Pilar
parecía conocer cada una de sus zonas eróticas y placenteras,
logrando que gran cantidad de líquidos salieran de la vagina de Adriana,
así que cuando le metió dos dedos dentro de la vagina estaba
tan lubricada que penetraron con facilidad en la estrecha cavidad.
- ¿Te molestan?.
- No...no....sigue....- respondió Adriana, empujando su cuerpo hacia
el de Pilar para poder sentirlos mas adentro. Mientras tanto sus manos habían
atrapado los pechos de Pilar y los masajeaban con fuerza. Pilar daba empujoncitos
con su propio cuerpo sobre su mano, para penetrar a Adriana con mas facilidad,
los dedos entraban y salían rápidamente de la vagina húmeda
y super lubricada, Adriana daba suspiros y gemidos, comenzando a tener fuertes
espasmos que anunciaban el orgasmo. Este llegó en forma violenta, atrapando
varias veces los dedos de Pilar, quién los dejó dentro haciéndolos
vibrar para aumentar la sensación placentera de Adriana, que daba grititos
y suspiros de placer. Cuando al fin se quedó quieta los retiró suavemente.
La besó en la boca, y no se sorprendió al sentir la mano de Adriana
sobre su sexo, tocándola sobre las bombachas masajeando de modo inexperto
pero que la pusieron a mil.
- Quiero que también tú sientas placer....dime como hacerlo.
- Vamos a frotarnos - dijo Pilar, excitadísima con la sola idea.
- Dime que hacer.
Pilar se quitó ella misma la falda y las bombachas, hizo que Adriana
se recostara en el sofá, y se recostó ella misma en el lado opuesto.
Luego entrelazó sus piernas con las de ella, hasta que los sexos de
ambas quedaron en contacto. Adriana se estremeció al sentir el sexo
húmedo y super caliente de Pilar contra el suyo. Comenzaron a moverse
lenta y candenciosamente, perdiendo la noción del espacio, para luego
acelerar la frotación....teniendo Adriana un nuevo orgasmo que duró varios
minutos, y Pilar el primero de esa noche, poniéndolas al borde del delire....Adriana
seguía moviéndose como loca, presionando su clítoris hinchado
contra el de Pilar y de pronto otro intenso orgasmo les llegó a ambas,
dejándolas agotadas y sudorosas. Descansaron un poco sobre el sofá,
aun con los sexos palpitantes muy cercanos.
Adriana se escapó del enlace al que las piernas de Pilar la tenían,
acercándose a la boca de ella para darle un beso largo, profundo. Pilar
le pasó el brazo tras la nuca, enredando su lengua con la de Adriana.
Cuando se separaron Adriana bajó por el cuello de Pilar, besando y lamiendo
suavemente, de un modo tan sensual que Pilar empezó a calentarse de
nuevo. Adriana siguió bajando por el vientre, hasta encontrarse muy
cerca del sexo de Pilar...que ya estaba otra vez hinchado y expectante. Lo
miró...y sintió deseos de chuparlo, cosa que hasta hacía
poco pensaba y le daba asco...pero ahora solo quería proporcionarle
placer a Pilar, hacerle sentir las mismas cosas que ella había sentido,
en ese su primer y fabuloso intercambio sexual. Con la punta de su lengua tocó el
clítoris de su amiga, sintiendo como esta se estremecía...lo
que le hizo perder la noción de contención. Comenzó a
chupar el clítoris caliente de Pilar, metiendo luego la lengua dentro,
entreabriendo los labios vaginales para saborear esos jugos, que se le antojaban
dulces, con un sabor extraño a su paladar pero no desagrable...y el
olor...el olor que emanaba de Pilar, a sexo, a mujer caliente, le pusieron
como loca.
- Para por favor - pedía Pilar, que estaba agotada de los orgasmos anteriores,
pero Adriana no podía parar...seguía jugando con su lengua allí,
sin piedad dedicada a estimular el botón del amor....hasta que un nuevo
orgasmo sacudió las entrañas de Pilar, haciendo que sus piernas
se agitaran. Adriana subió entonces lamiendo por el vientre de Pilar,
hasta su cuello, donde colocó la cabeza quedando acostada sobre el otro
cuerpo desnudo y sudoroso, tanto o mas que el suyo propio. En el ambiente había
una mezcla de aromas: el perfume del sahumerio que Pilar encendía en
las noches, olor a sexo, a sus propios jugos, a sudor....pero sobre todo, un
aroma a mujer satisfecha flotaba en el aire.
ricooooooo
MmM..mamacita..estoy mojada, hinchada, abierta...escribe mahhhhhhhhs
mojadaaa
Hola mamona... me encanta ese nombre q te pusiste... te gustaria mamarmela a mi, me moje muchisimo leyendo este relato... escribanme las muejeres q quieran divertirse y hablar o hacer cosas ricas demasiadocaliente@hotmail.com SOLO MUJERES
genial
muy bueno
igualmente me ha encantado y me he mojado todita gracias a ti
Maravilloso. Me has hecho exitar en grande. Espero que sigas dandonos mas de lo mismo.
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