
Esto lo hice alguna otra vez a lo largo de aquA©l aA±o, aunque me avergonzaba de mA cuando se me pasaba la calentura. Por aquA©l entonces todavAa vivAa muy reprimido. Entonces no lo sabAa pero con el tiempo me he dado cuenta de que al ver una chica guapa, sexy, no solo tengo ganas de poseerla como pasa normalmente, sino que ademA¡s y sobretodo, lo que sentAa era envidia. SA, supongo que de ahA viene esa voluntad y esa vena transformista mAa. Me encantan las mujeres, las adoro, y lo harAa todo por una mujer, y las admiro y me gustarAa ser como ellas. Por eso me gusta vestir de chica sexy. Aunque por entonces esos deslices transformistas para mA no eran mA¡s que una aberraciA³n que debAa sofocar y eliminar. El tiempo ha puesto las cosas en su sitio: no puedo -y ahora ya no quiero- acabar con esa parte de mA.
Los aA±os siguientes seguA vistiA©ndome de chica, aunque solo muy de vez en cuando, siempre como un desliz, pero un desliz que se ha visto inevitable. AsA pues tambiA©n utilicA© prendas de otra compaA±era de piso que tuve mA¡s adelante, y tambiA©n de mi madre cuando iba a su casa y ella se ausentaba. En ambos casos, pero, no disponAa de ropa sexy como en el caso de mi primera compaA±era de piso.
A pesar de todo volvA a sentir la emociA³n de llevar faldas aunque fueran largas y en absoluto sexys. Y sentA tambiA©n aquA©l temor a ser descubierto, mucho mA¡s fuerte que en el primer caso, y sobretodo en casa de mis padres. A¡SerAa un escA¡ndalo si me pillaran! Y una vergA¼enza horrible! Pero las prA¡cticas transformistas siguieron y se hicieron cada vez mA¡s completas y mA¡s seguidas en casa de mis padres. Y ademA¡s tuve el placer de ponerme unas botas de tacA³n alto y caA±a alta. A¡Me encantan las botas! Ahora que ya lo tengo tan asumido paso horas de tienda en tienda mirA¡ndolas. . En fin, las botas de mi madre no eran en plan putA³n, eran elegantes y discretas, pero por lo menos pude empezar a practicar con tacones. Me excita muchAsimo andar con tacones y ponerme botas, sobretodo de caA±a alta y con altos tacones. AsA que empecA© a utilizar las botas regularmente, a conciencia, con el fin de estar preparado. . A¿Preparado?
A¿Para quA©? Era evidente que empezaba a ver claro que mA¡s tarde o mA¡s temprano destaparAa mi vena transformista. Fue entonces cuando me aficionA© a leer relatos erA³ticos, y me di cuenta que siempre me miraba los de dominaciA³n porque eran los que mA¡s me excitaban (y yo me imaginaba siempre en la piel del sumiso de turno).
AsA pues a travA©s de relatos y pA¡ginas Web me adentrA© en el mundo de la dominaciA³n. Concretamente me volvA asiduo de las pA¡ginas de dominaciA³n femenina, y siempre me ponAa los vAdeos con chicos humillados y utilizados por Amas.
SA, estaba claro, yo llevaba la sumisiA³n en mis venas.
Esta historia es real. Interesados, escribidme.
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