
Estando en una provincia del Perú, conocí a una chica linda que había llegado del interior de la provincia, nos conocimos y nos gustamos al toke, viendo que no tenía alojamiento le invite a mi cuarto para pasar la noche, me dijo que su nombre era Mary, inmediatamente me pidió el baño porque quería darse una ducha, al cabo de unos minutos con el cuerpo mojado salió del baño para buscar sus prendas intimas y cambiarse, pero yo estaba preparando unos tragos así que al toke le invite a tomar el primer vaso, y mientras conversabamos se desnudo frente a mí con la intención de ponerse un camizón, observé sus pechos erguidos, firmes apuntando al frente todo desafiante, me quede boquiabierto por su firmeza y gran tamaño,volteo a mirarme y me pillo desprevenido,sonriendo me dijo acercate y me estampo un beso en plena boca y su mano buscaba mi pene que ya estaba en guardia, la abrazé y nos confundimos en un intercambio de bacterias bucales, mi lengua recorría todo su cuerpo recien salido de la ducha, la derribe sobre la cama y le quite el camizón que recien se había puesto, estaba todo peladita, sin nada de vellos púbicos, su piel estaba tan tersa, tostada del sol del oriente, la contemplé unos instantes mientras veía su mirada que se perdía en el techo del cuarto que habitabamos, luego en una rápida maniobra me deshice de la ropa que llevaba encima y me avalance sobre ella,no quería defraudarla, así que me emplee a fondo, me puse a jugar con las caricias en todo su cuerpo, mi pene la pasaba por su boca, haciendo que la chupe, oía sus quejidos, nuestras respiraciones subían de intensidad, me pedía que se la meta de una vez, la oía suplicar: metela, metela, metela, por favor no seas malito, ya no aguanto más. Hacía esfuerzo por no venirme porque también estaba exitado al máximo, esa mamada de pinga fue espectacular, la leche estaba a punto de saltarme de la pinga, la puse en posición de perrito y con todo el culo al aire, le metí toda mi pinga por su ano,le pille de sorpresa, no esperaba que le meta por el culo, tal es así que dió un grito fuerte y se tumbo en la cama, pero como no quería perder esa posición caí encima de ella sin soltarla, le mordí la nuca y le susurraba al oido palabras de amor para tranquilizarla, luego ya mas calmada y con los ojos llorosos me dijo que había sido malo con ella, pero después me agradecio, por que había experimentado algo nuevo, ese primer polvo se nos vino rápido, pues ambos habíamos llegado a tener un orgasmo. Descansamos unos minutos bebiendo el trago que tenía y nuevamente reiniciamos el sexo, pero esta vez más calmado, ya había pasado la euforia del primer momento, ahora nos tocaba explorar más y disfrutar otras posiciones sexuales. Hicimos sexo hasta las ocho de la noche en forma corrida, entre descanso y follada habrán sido unas doce veces que estuve metiendole pinga, pero ya no tenía leche después del cuarto polvo, solo salía agua de coco, pero la pinga se me ponía tiesa cada vez que le metía lengua a su coño, y más aún cada vez que me chupaba, y vieras la muy zorra no paraba, quería más y más. Viendo que esto iba a continuar, nos vestimos y salimos a comer y tomar un poco de aire,aprovechamos para salir a recorrer la ciudad y entrar a tomar unos tragos en una disco, aqui también mientras bailabamos pegaditos nuestras manos hacían su trabajo, las luces multicolores disimulaban nuestros movimientos, nos hablamos al oído y acordamos regresar al cuarto, queríamos seguir teniendo sexo. Subimos apurados al cuarto y una vez en ella, cerrando la puerta nos confundimos en besos y caricias, como si fuera el fin del mundo, nuestras ropas quedaban tiradas en el piso, parecíamos dos salvajes queriéndose destrozar uno al otro, escuchaba sus gemidos, nuestras respiraciones volvían a agitarse como al principio de toda aquella tarde y noche, parecía que recien empezaba nuestra primera experiencia sexual. Mi pinga estaba tiesa, erguida, parecía que la sangre iba a salirse de sus venas, mis 20 cm. de longitud de pinga con un diámetro de 13 cm. estaba hinchado a más no poder, aqui ya hubo caricias preliminares, parece que ella también lo entendió así que una vez estuve colocado encima de ella me cogió de la pinga y se la introdujo todita en su vagina que ya estaba humedecida. Mientras con sus piernas me hacía un lazo en la espalda, aprisionando para no escapar, y como iba a querer escaparme, si estaba de lo mejor, en una prisión de placer, con una mujer que me colmaba de todo, y sabía complacerme en todo. Pegaba pequeños gritos de placer cada vez que sentía una estocada por su ano, esta vez ya no le dolía, al contrario pedía más y más, y cada chupada de pinga me volteaban los ojos. Amanecimos haciendo el Amor, digo haciendo el amor , porque no solo fue sexo, fue completo. Al día siguiente, nuestra despedida fue triste, tenía que viajar a Lima urgente, pero hizo la promesa de volver pronto. Y lo cumplió.
Falso.
Nombre
Comentario