
[u]Uno.[/u]
Era de madrugada, y Adolfo, de 37 años estaba encendiendo su computadora. Mientras se encendía fue por un vaso de agua y de regreso a su PC, fue a cerrar la puerta del cuarto de su hija. Sani, dentro, ella, yacía profundamente dormida.
Ahora Adolfo aprovechaba el sueño de Sani y navegaba por Internet. Él era amante de la pornografía. Desde que su esposa lo dejó cuando Sani nació, nunca pudo rehacera su vida. Sin embargo como hombre al no poder cubrir sus necesidades, recurría a la solitaria masturbación. El Internet le proporcionaba gran cantidad de material audiovisual para poder llevar sus solitarias prácticas sexuales. De vez en cuando acudía a algún prostíbulo, pero era muy temeroso, ya que no quería contraer enfermedades, por lo cual, prefería la masturbación en la comodidad de su casa.
Sin embargo, tanto tiempo sumergido en la práctica de la masturbación, hacía que esta fuese convirtiéndose en menos agradable. Por lo que lo hacía de distintas maneras, a veces se desnudaba y se echaba lubricante al pene o a partes de su cuerpo, otras recurría a juguetes para adultos, como vaginas artificiales. Pero por excelencia, le gustaba comprar nuevos videos pornográficos. Tenía toda una colección. Incluso de vez en cuando botaba o regalaba su video, ya que le ocupaba mucho espacio, y tenía miedo de que Sani, su hija, se topara con alguno.
Iba comprando los videos más novedosos, los últimos y de todas las clases, poco a poco perdía la noción de normalidad sexual el decía que tenía. Por lo que veía videos de zoofilia, de lesbiana, orgías, y de jovencitas de 17 años. Ésta última clasificación, de pronto le empezó a agradar mas que las demás. Tendían a gustarle mujeres cada vez menores y menores, hasta llegar al extremo de buscar videos pornográficos con niñas de hasta 9 años de edad.
Acaso me he vuelto un pervertido como anuncian en las noticias?a, se preguntaba no, claro que no. Yo no le hago mal a nadie, solo veo. Peroa las niñas en ese video tienen la edad de mi hijaa qué estoy pensando, no puedo pensar en esas cosas, que pervertido soya
Al tener esa clase de pensamientos y después de haber eyaculado en una de sus masturbaciones visualizando un video pornográfico donde aparecía una chiquilla de 10 años siendo penetrada por atrás, se ponía a meditar mucho. Sin embargo, al otro día y con ganas de nuevo de masturbación, los pensamientos se iban, y de nuevo estaba viendo esos videos que tanto le gustaban. Se le hacía difícil conseguirlos, pero cuando al final los tenía disfrutaba mucho viéndolos, mas que cualquier otro video con mujeres de cuerpos hermosos. Él prefería a las niñas.
A veces, por su cabeza pasaba ver a su hija con otros ojosa ella caminaba con una falda muy pequeña, e inmediatamente, casi involuntariamente, los ojos de Adolfo se posaban en sus pequeñas nalgas. Ya no están tan pequeñasa pensaba y se torturaba el mismo por sentir eso. Al verla cambiarse, al verla salir en toalla de la ducha, incluso su uniforme escolar le encantaba. Ella tenía trece como había dicho, era baja de estatura, y los senos los había desarrollado apenas. No seas enfermo Adolfo, es tu hija!a se decía.
Pronto y deseoso de saber si existían muchos casos similares al suyo. (Ya había visto de casualidad en Internet sobre el incesto) decidió buscar.
Padre e hija follan a mil. Mi hija de 17 que bien que sabe comérselaa decían algunos avisos sobre el incesto. Sin embargo no había videos convincentes de incesto, y menos con una menor de 13 años. Porque busco esto, que estoy haciendo. Noa no hago nada maloa solo quiero sabera si no me volveré locoa no estás haciendo nada malo Adolfoa nada maloa Se decía y se repetía mientras buscaba casos, historias y demás. Mientras mas leía, veía o encontraba sobre el incesto, mas veía a su hija con otros ojos.
Mi hija me sedujoa mi hija me pidió que la hiciera mujera Había deseado a mi papá desde siempre, y mi sueño se hacía realidada. Era lo que decían algunos relatos sobre incesto. Poco a poco Adolfo iba perdiendo la vergúenza interna. Y que tal si la seduzco, quizá yo le gusteasolo quizáa quizá ella quiera seducirmeaa Era los pensamientos ya sin ninguna clase de razonamiento, que Adolfo tenía. Poco a poco perdía la noción de paternidad responsable que había tenido siempre. Que linda es mi hija, que buen culo tienea
Al intentar seducirlaa lo que consiguió en vez de cariño fue que su hija se extrañara, ya que Sani notaba un cambio en su padre. Por que me acaricia la cara y las orejas, él nunca hace esoa me mira de forma extrañaa será que descubrió que robé el dinero de la mesa la semana pasada y quiere que confiese?... pues no lo haré, esperaré a que el me pregunte, no meteré la pataa Eso, eso era lo que pensaba Sani inocentemente. Adolfo sufrió con sus pensamientos durante 6 largos meses.
Adolfo pensó en dar un paso para tener algo con su hijaaalgo prohibido. No, yo quería que ella de el primer pasoapero o es tímida, o no le gusto porque sabe que soy su padrea aunque yo soy simpáticoaa
Sin embargo los miedos de Adolfo llegaron a su fin. Un día conversando por Chat una mujer le dijo que ella había tenido sexo con su padre de niña, que era normal y mucha gente lo hace, pero casi nadie lo dice. Lo que le dijo su contacto de Chat abierto fue lo que lo incentivó definitivamente a intentar tener una relación con su pequeña. No, ni pensarlo, no debo forzarla, a menos quea no, de ninguna manera, tengo que buscar la formaatengo que encontrar la formaaa
Ahora buscaba en Internet relatos que lo inspiraran, o le dieran alguna idea de cómo llevar a cabo su fantasía mas profunda y mas anhelada en todo ese tiempo. Te enseñare como se hacen los hijosa, quieres ver mi pene?a. Esa clase de cosas encontraba en Internet. Ninguna le era convéncete, así que decidió algo por fin.
Ahora que sabía que su hija estaba creciendo, recordó que a los trece años a él le empezó a atraer el sexo, de hecho, a esa edad fue su primera masturbación. Quizá le agrade lo que a mi me agradaa Entonces, decidió intentar dejar que su hija se toparse con alguna revista pornográfica de él. Quizá se excitea. Pero lo pensó mejor, y decidió dejar un video. Eso era más excitante y ademása no dejaría cualquier video. Dejaría uno en el cual una niña estuviese involucrada.
Peroa quizá sospechea quizá crea que me gustan las niñas, y tenga miedoa Pensando en esto es que decidió buscar un video en el cual este una niña, pero en vez de ser cogida por un adulto, sea cogida por un chico de su edad, o por lo menos de una edad parecida. Ahoraa como hago que ella lo veaaa Y entonces se le vino una idea, muy simple y hasta obvia, pero estaba seguro de que daría resultado.
Sani llegaba del colegio a su casa y de pronto toca el timbre. Que tontaa piensa al recordar que su padre le había dado la llave de la casa porque tenía una reunión muy importante. Busca entre sus cuadernos y de su cartuchera saca la llave.
Sani ingresa a la casa, deja sus llaves y de camino a su cuarto se va desabrochando la pequeña camisita de colegio. Dentro ya, se miraba al espejo. Observaba su sostén ya tengo sosténa, se lo desabrocha poco a poco como seduciendo al espejo, era un juego que de vez en cuando jugaba. Como un streptease torpe y novata se sacaba la ropa interior mostrando su cuerpecito pálido a la vista de nadie, hasta que se cansaba de jugar eso y corría a la computadora a chatear con algunas de sus amigas. El desnudarse sólo la entretenía por los segundos que le demoraba dicha acción.
Ahora estaba en el MSN de su computadora, sin embargo solo estaban conectados un profesor y un amigo con el que nunca hablaba. Encendió música y se puso a tararear una balada en ingles, la cual no sabía pronunciar pero igual la cantaba. De pronto el teléfono empieza a timbrar.
-Aló?
- Hija, que bueno que ya llegaste.
- Papi,a si. Estás bien?, te noto agitadoa
- Si hijita, lo que pasa es que olvide un archivo en la computadora, por favor ve a mi carpeta personal.
- A tu carpeta?, la que dice Adolfo?.
- Si, esa, ya se que te dije que nunca entraras ahí, pero esta es una emergencia.
La verdad era, que Adolfo nunca le había dicho a Sani que no entrase a la carpeta, nunca le dijo que se lo tenía prohibido. Para que lo haría además?, no tenía nada privado en la computadora, todo lo intimo estaba oculto en su cuarto. Además Sani había entrado alguna vez de curiosa y se aburrió con el material de contabilidad que había dentro, ese era el motivo por el cual no entraba, simplemente no le interesaba. Sin embargo, Adolfo conocía a su hija, y sabía que era despistada. Si le decía que anteriormente se lo había prohibido, seguramente ella pensaría que se había olvidado de lo que su padre le dijo, y al saber de que lo tenía prohibido le interesaría el porque.
Adolfo, dio en el blanco sin duda. Me lo había prohibido?, Cuándo?a, eso era lo que ahora rondaba en la mente de Sani.
Mi hija es despistada, mi hija es curiosa, y mi hija es traviesa. Sin duda revisará mi carpeta. Ya no tengo que dejar el material que quiero que vea a propósito, estoy casi seguro, de que ella husmeará en mi carpeta para saber porque le prohibí que entraraa
- Quiero que entres y busque la carpeta que dice informesa por favor.
- OK pá, estoy entrando ahora mismo.
Al ingresar a ADOLFOa, pudo ver cerca de 13 carpetas, unos cuantos archivos de imágenes, algunos de música, y algunos programas. La carpeta informesa era la penúltima. Ingresó y encontró cinco archivos Worda.
- Muy bien, debe de haber un archivo que dice Paulo Riveraa, es de un cliente. Por favor envíamelo a mi correo si?, lo más rápido que puedas. Ahora tengo que colgar, tengo mucho que hacer, adiós.
Antes de que Sani pudiera contestar, Adolfo ya había colgado. Con el MSN ya abierto, rápidamente envió el correo a su padre. Movida por el aburrimiento, y más que nada por la curiosidad, entro nuevamente a la carpeta de su padrea
[u]Dos. [/u]
Era de noche y Adolfo caminaba hacia la salida de su centro de trabajo. Estaba nervioso, todo el día había estado pensando en ella. Casi no había trabajado.
- En que piensas Adolfo, tienes cara de idiota.
- Ey, ya empezaste con las ofensas.
- En serio pues, en que piensas. Oa en quién piensas.
- Jaja,a hay una chicaa
- EEEHH, oigan, parece que nuestro amigo Adolfo a conseguido por fin a alguien!
- Mierda!, cállate, para que hablo de esto contigo, me voya
- Oye, esperaa Te puedo dar algunos consejos!... Adolfo, no te enojes, no es para tanto!
Era la conversación que tuvo con un compañero de trabajo, nervioso por que alguien lo descubriera, o por que simplemente le pregunten más, se había ido avergonzado y lleno de nervios.
Ahora iba rumbo a su casa peguntándose si Sani había descubiertoa los videos. Pero Cómo sabré que lo descubrió?a, ella no dirá nada si en caso los hubiera vistoa. Sin embargo aún le quedaba una esperanza, menos mal que pensé en esto antesaa
Daban las doce y media de la noche cuando Adolfo tocó el timbre de su casa. Sani tenía la llave y por lo tanto tenía que esperarlo a que llegara para poder abrirle la puerta.
- Hola.
- Hola Sani, cómo estása
Sani cerró la puerta y con cara de sueño se sentó en el sillón. La TV estaba prendida. Sani veía un programa de concursos.
Adolfo dudoso, esperaba una reacción diferente en Sani, quizá un tanto distraída, preocupada, o al menos con algo de miedo. Sin embargo sólo podía verla con sueño viendo la TV de lo más normal. Será que no vio nada?a, Ahora que debo hacera.
Creo que al fin de cuentas no vio nada, actuaré de lo más normal supongoa.
- Ya es tarde hija, ve a tu cuarto a descansar, mañana tienes que ir al colegio.
- Mañana es sábado.
- Si... Peroa
- Igual, tengo sueño. a Bosteza - ya me voy a dormir pá, hasta mañana.
- Hasta mañana princesa.
Adolfo cenó lo más rápido posible para poder esperar nerviosamente una hora mas hasta asegurarse de que su hija estuviese completamente dormida. Encendió la computadora y rápidamente ingresó el buscador principal. Observó las páginas Web grabadas, y entonces lo vio.
Su corazón estaba acelerado, podía sentir su pulso incrementar el ritmo, incluso empezó a sudar de la emoción. Emoción acompañada de nervios, pero más que nada acompañada de más emoción.
Lo que Adolfo había hecho era dejar una dirección de página Web entre sus carpetas, una página de sexo con menores, una de sus preferidas. Sin duda Sani había accedido a dicha página, ya que Adolfo había borrado el historial de páginas, y ahora, aparecía esa página en el historial nuevo. Se habrá excitado?a, pensaba e imaginaba a su hija viendo pornografía. Sin embargo su sorpresa fue mayor al darse cuenta de que también había revisado los videos que a propósito, él, había dejado.
Se animó entonces a hacer lo mismo de nuevo, cargó unos cuantos videos más a su máquina. La primera vez dejo videos de sexo entre menores, chicos y chicas de aproximadamente 14 años teniendo sexo entre ellos. Esta vez dejaría videos de jovencitas teniendo sexo con adultos, para después colocar a más pequeñas, con jóvenes, y finalmente pequeñas con adultos. Su plan era arriesgado y algo enfermizo como él mismo se decía, pero él sentía que debía hacerlo.
Así lo hizo, y partió a su trabajo, al regresar por la noche se dio cuenta de que su hija había revisado los videos nuevamente. Esto ya era decisivo, su hija no lo había revisado por error, sino que estaba seguro de que los videos la atraían, y aparentemente, la atraían bastante.
No muy lejos de él, se despertaba Sani, no podía dormir en realidad, desde hace tres días, los días en los cuales había revisado la carpeta de su padre y había encontrado una forma de entretenimiento peculiar. En eso pensaba ahora, no podía quitárselo de la cabeza, había visto a chicas de su edad hacer el amor con chicos, adultos, y hasta con otras niñas. Incluso había visto a chicas aparentemente menores a ella, y lo disfrutaban mucho al parecer. Sani veía los videos y no podía evitar suspirar fuerte, y que se le agite la respiración, sentir nervios, y un estremecimiento por todo su cuerpecito. No podía esperar al día siguiente. Ojala mi papá regrese tarde nuevamente mañanaa
Al día siguiente Adolfo salió tarde de su casa, casi y no había dormido, aunque se daba cuenta de que le pondrían una amonestación, se iba contento. Me costó mucho trabajo y dinero conseguir ese video, espero que Sani lo vea,a si, lo veráaa
Daban las tres de la tarde cuando Sani regresaba de su último día de colegio. Hoy se molestó, será que ella no sabeaa. Era lo que pensaba al recordar que entre juegos, a una compañera le había agarrado los pechos. Su amiga se molestó y la empujó. Su colegio era de mujeres.
Sin perder tiempo, y con una sonrisa ya que le era un alivio haber terminado el primer año de media y estar de vacaciones, se sentó frente a su ordenador y lo encendió. Al encenderse, fue directamente a la carpeta de Adolfo. Al abrirla pudo ver los nueve videos anteriormente vistos por ella- Sin embargo, esta vez no habían tres videos más, si no uno más. Nerviosa, abrió el archivo.
- Hola, soy Anastasia, y les enseñare hoy a masturbarsea. A continuación se pasó varias tomas de chicas y niñas masturbándose con sus manos.
Sani ya había visto ese tipo de conducta excitativa para las chicas, sin embargo nunca lo había hecho. Totalmente comprometida con el video, cerró todas las ventanas pero antesa
***
En su oficina, Adolfo contesta el teléfono.
- Alo, si, Sani,a a bueno, hoy voy a llegar un poco tarde a la casa, como a las 11 y media, si tienes sueño, acuéstate nomás. Está bien, te quiero hija, adiós.
Adolfo colgó el teléfono con una sonrisa pícara. Si quiere saber a que hora regreso, quiere saber si tendrá tiempo para tener privacidadaa
[u]Tres. [/u]
Era lunes, y estaba oscura la noche. Sani se había trasladado a una habitación en el segundo piso. Hace dos días había terminado su año escolar, y su padre estaba de descanso semanal. Se suponía que ella estaría dormida, y su padre también. Sin embargo ella lo había escuchado hablar por teléfono hace media hora, y estaba indecisa si bajar al primer piso o no. Se moría de ganas de encender la computadora.
- Si, salgo para allá. Me cambio, le dejo una nota a Sani para no preocuparla y voy. OK, adiós.
Mi padre salióa, al menos eso oí por el teléfono, bajaréa Pero si está en su cuartoa, mejor voy con una excusaa cualaa
Sani moría por bajar y tocarse el cuerpo frente a la computadora, masturbarse frente a Anastasia. Ver un video para adultos. Pero no se decidía. Si él no está, quizá regresea ya perdí media horaa Debí haber salido hace ratoaa
Sani se puso ropa floja, un buzo fácil de sacar, y no traía ropa interior de ningún tipo. Así si llega rápidamente me podré subir el pantalóna Y si bajo con faldaa si eso creo que será mejora espero que noa No si, será mejoraa
Sani bajó las escaleras y antes de ir al ordenador, caminó lentamente hacia el cuarto de su padre, tenía que cerciorarse de que no se encontrara ahí. El pasillo oscuro le provocaba temora pero tenía que cerciorarse rápido, si su padre regresaba rápido, no le quedaría tiempo para su autosatisfacción.
La primera vez que se tocó había sido la última hasta ese día, sin embargo la excitó mucho hacerlo, y aunque estaba confundida, quería repetirlo.
Sin embargo mientras se acercaba más a la habitación de su padre, empezaba a escuchar un ruido que se le hacía familiara
Gemidos!a, provenían de la habitación de su padre, gemidos de mujeresa, pero como puede ser posible...a pensóa es la televisión!a. Convencida de que su padre estaba viendo pornografía, decidió regresar a su cuarto, sin embargo al dar la vuelta, algo cruzó por su cabeza. Se está masturbandoa. Le dio un poco de cosas pensar en esoa pero lo pensaba más y más. Claro, si no porqué tendría tantos videos de sexoaa, el se masturbaaa
Entonces, sintió algo que le pareció inapropiado sentir. Curiosidad. Inapropiado, porque sentía que era la privacidad de su padre, y por que él era su padrea. Pero la puerta no estaba cerrada, que extrañoa, pensó. Pero en seguida, dejó de pensarlo, nerviosamente empezó a caminara
Adolfo estaba frente a su televisor encendido, en el DVD había colocado una película de incesto sexual. Y ahora estaba sentado en su cama dándole la espalda a la puerta de su cuarto mientras se masturbaba. Pero lo que lo excitaba no era el video reproduciendo.
Había escuchado la puerta del segundo piso, y por tanto supuso que su hija había bajado al oírlo hablar por teléfono. No creía en realidad que funcionase, pero funcionó, y fue acertada la idea que tuvo de que su hija quería ver de nuevo un video para adultos. Según sus cálculos ella revisaría si él estaba en casa, y en esos momentos, (y eso era lo que lo tenía muy excitado) ella estaría atrás de él.
Abriendo los ojos hasta más no poder, se encontraba Sani viendo a su padre semi desnudo frente al video pornográfico agitando con su mano su entrepierna. Se imaginaba que era lo que se estaba tocando, pero no podía dejar de sorprenderse. Nerviosa, sus pasos se oyeron y Adolfo voltio imitando sorpresa al verla.
Sani al verse descubierta, asustada salió corriendo hacia la sala. Adolfo se subió el pantalón, tomó un polo cercano, y fue tras ella.
- Sani!, Sani!, espera!
Al alcanzarla Sani empezaba a llorar asustada y tímida.
- Lo siento pá, - decía entre sollozos - yo no queríaa
- Oh Sani, está bien, se que no fue tu intención. No llores amor, que eso me pone muy triste.
- Discúlpame pá, no quería vera no sabíaa
No te preocupes Sani, es normal que tengas curiosidada Yo también tenía curiosidad de pequeñoa
Sani se le quedó mirando.
- Es decir, nunca vi a tu abuelo masturbándose, pero es diferentea sabes que es masturbarse, no?
- mmm,a sia
- Así?, y como lo sabes.
Sani seguía llorando, ahora menos.
- Vamos linda, vamos a mi cuarto, aquí hace frío. a caminaron a no estoy enojado hija, para nada, un poco avergonzado nada más, pero debes de saber que es lo más normal.
- Sia
- Ya se que sabes hija. Sé que viste los videos de mi carpeta.
Esta vez Sani se asustó y pensó que tendría un castigo, se puso inmediatamente muy nerviosa y hasta tembló un poco.
- No, no hija. No me tengas miedo. Hoy revisando mis cosas me di cuenta, pero no me molesta. No era por eso que te tenía prohibido entrar, si no por temor a que elimines alguno de mis archivos de casualidad. Yo sabía que algún día verías algo así, no imaginé que tan pronto, pero me alegra, así no podrán engañarte de grande.
- Noa no entiendo papi.
- Bueno, eso tengo que explicártelo. Los videos de la gente de ahí son expertos, y por eso no se cuidan. Pero la gente que no grava videos se pone algo para cuidarse.
- No entiendo muchoa
- Has visto los penes de los hombres cierto?
- aSi.
- Como este pues. a al decir eso, su padre se bajo el pantalón y dejó ver su pene a media erección. Sani puso unos ojos de plato.
- Sia si e visto.
- Bien, pues la gente se pone condones, que son como bolsitas que van aquí, ves?, para que a las mujeres a las que le meten el pene no se embaracen.
- A por eso eraa Yo también me preguntaba si después de cada vez que lo hacían, la chica quedaba embarazada.
- Jajaja, no para nada, ellos expulsan su semen afuera.
- Es eso que lo echan en la cara de las chicas?
- Exacto. Por eso lo hacen, por que si no las pequeñas correría riesgo.
- Si, he visto a niñas hacerlo. De veras.
- Si, la niñas empiezan así para ir conociendo. Muchas de ellas se inician, es decir, tienen su primera vez con alguien al que le tienen mucha confianza. Como a un tío, algún amigo. Aunque hay quienes lo hacen con algún hermano, o hasta con sus padres.
- Ca con sus padres?
Ahora Sani lo miraba incrédula, y un poco avergonzada.
- Sí te mostraré.
Adolfo le hizo ver el video de un hombre y una adolescente hablándole a la cámara de que eran padre e hija, y ambos de pronto empezaban a practicar sexo. Sani estaba atónita.
- Sani a se le acercó su padre muy cerca a te gustó?
Sani estaba agitada después de ver el video, se había excitado al ver aquello. Ahora su padre estaba igual que ella.
- Hijaa ya estás grandecita. Y creo que puedes masturbarte ya verdad?
- Sia
- Quisiera ayudarte. Claro, si es que tu quieres, ya te has dado cuenta de que tener sexo entre padre e hija no tiene absolutamente nada de malo.
- Pa peroa
- Vamos, te voy a ayudar, quiero masturbarte, si no te gusta, pues dejaré que tu elijas si debemos continuar.
- Pero que vamos a hacer.
- Quiero que te quites la ropa, te voy a ayudar.
Dicho esto, con Sani ya excitada pero confundida, desnudo a su pequeña niña, y al tenerla asé, frente a él, Se endureció fácilmente su órgano viril.
- Por favor Sani, échate en la cama.
Sani avergonzada y nerviosa se echó, e instintivamente se abrió de piernas. Roja de vergúenza antes su padre que ahora se arrodillaba ante ella, cerró los ojos.
Adolfo entonces, empezó a tocar su pequeña y delicada vagina, a mover con sus dedos y a sobarla de arriba abajo. Sani no podía tener las piernecitas quietas, ya que se estremecía mientras su padre la masturbaba. Adolfo al ver que podía proseguir, con las dos manos se hizo paso entre sus labios, y acercó la cara a su pequeña abertura, lamiendo con su lengua y saboreando con sus labios el chochito de su pequeña hijita. Sani apretaba los párpados, aquello le producía mas placer que masturbarse, mas que cualquier cosa. Los dedos de sus pies se retorcían por los espasmos que le ocasionaba tal excitación. Sus muslos sudaban y el sudor cercano a su rajita se confundía con los primeros líquidos y fluidos internos que esta proporcionaba. Mordía sus labios y empezaba a agarrarle el pelo a su padre. Él por su lado muy excitado le comía la conchita a mordiscos con los labios, parecía que iba a meter su nariz dentro de ella, alzó sus manos, y en los pequeños y blancos senos de su hija hizo masajes. Masajes a sus pezones que se pusieron duritos. Sani se retorcía, giraba su cabeza hacia atrás y empezaba a gritar.
- Ahhhhha aahhhmmma, mmmmssss..mmssa mmsssiii, sssiimmmmaAHH!!a
Los gritos de su pequeña volvían loco a Adolfo sudando escandalosamente se levantó casi desesperado de placer, acomodó su miembro en el pasadizo sexual se la pequeña niña. La agarró de la cintura y antes de empujar volvió en si.
- Hija adijo agitado a ahora voy a empujar y meter mi pene en tu conchita si? Estás de acuerdo?
- Papianoa tengo mucho miedoa
- No pasará nada amor, lo haré despacio, te gustará como a las chicas de los videos.
-Estaa esta bien.
Adolfo sin mas preámbulos y tomándola fuertemente de la cintura la trajo hacia él y con la mano acomodó la cabeza de su pene en la vagina de Sani. Se tumbó un poco encima de ella y empezó a empujar de a pocosa Sani de pronto sintió una incomodidad tremenda que le ocasionaba el falo de su padre. Adolfo inseguro de poder introducir todo su pene en el conducto de su hija, siguió metiéndolo, sin embargo, cuando ella empezó a gritar sintió remordimiento. Pero estaba tan excitado con el cuerpo de la pequeña que sin importar arremetió de un golpe hasta que sus huevos impactaron en el pequeño culito de Sani.
El grito de su hija se escuchó de seguro desde lejos, pero seguidamente, Sani mordió sus labios para no gritar. Su padre con el pene adentro, le decía:
- no grites Sani amor, por favor, ahora voy a sacarlo si?, no te preocupes.
Al hacerlo, notó la sangre que brotaba del interior de su hija, sin embargo era poca, lo cual le indicaba que era normal. Empujando nuevamente su grueso pene dentro de Sani, sentía como su excitación empezaba a subir más y más. Los fluidos de Sani eran escasos. Por lo que abrió su mesa de noche y de ahí saco un lubricante. Se lo echo a él y a su hija, no te preocupes, es para que no te duelaa le decía. Nuevamente empujo su falo, esta vez ingreso con mucha facilidad, así que empezó con el mete y saca rápidamente. Adentro y afuera, adentro y afuera, adentro y afuera, iba el palo de Adolfo dentro de Sani. Totalmente desorbitado y fuera de si. Sani gemía de dolor, aunque sentía placer a la vez, todo se le hacía extraño y confuso. Adolfo subió a la cama con ella, y arrodillado en la cama, y aprovechando que su hija tenía las piernas bien abiertas y levantada hacia el rostro de ella. Se agarró de sus muslos y empezó nuevamente con el mete y saca, esta vez más rápido, Sani ahora gritaba de placer, entre sus gemido podía escuchársele decir si,a másaa Adolfo no lo creía, la cama se movía endemoniadamente, y Sani se movía con la cama. Ambos parecían posesos, el rostro de Sani denotaba un placer sólo superado por el rostro de Adolfo. Él no pudo soportarlo más, consumido por el sudor, la lujuria y el placer, humedecido por el mismo sudor de su hija, rápidamente se dio un vuelco en la cama para no venirse dentro de la menor. Su esperma salió disparado para un lado de la cama.
Ambos acostados boca arriba y todavía jadeando en la cama miraron al techo. Sani cerró los ojos. A pesar de todo, sentía que lo que había hecho, estaba malasin embargo, había algo en su mente que le informaba de que no podía esperar a repetirlo. Y Adolfo, solo estaba cansado, mi paciencia valió la penaa se decía. Ahora, nos amamosa
- Sani.
- Sin papá?
- Te quiero.
- Graciasa
(Continua luegoa)
Cuando veas este mensaje lorena espero que me agreges: sychodelic_90@hotail.com, me gusto mucho ese ralato y la verdad me gustaria mucho tener nuevas experiencias y aventuras contigo.
me gusta mucho sabes yo tanbientuve sexo con mi hija y para lorena me gustaria saber mas de ti
wuau tuve que hecharme una paja, me gusto mucho el relato, ya quisiera que una niña asi me callera, y eso que soy joven... ee_dragon_rojo@
wuau tuve que hecharme una paja, me gusto mucho el relato, ya quisiera que una niña asi me callera, y eso que soy joven... ee_dragon_rojo@
es hermoso vivir estas experiensias.
por q no
asi es
o aca mismo
si deceaan me pueden escribir a sexy15_18@hot.....
la verdad estuvo bien pero me gustaria q escriba menos palabras y defrente fuera a lo prinsipal, yo soy una chica de 15 y la verdad no e pensado en estar con mi padre pero si tengo muchas ganas de tener sexo con alguien mayor
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