
En ese pueblito lo que encontré era inhabitable, sobre todo la que debería ser el lugar de habitación del director o sea mi alcoba, con ventanas rotas y paredes mugrientas. Me comuniqué enseguida con la oficina central y autorizaron pagar arriendo, por lo que me fui a pedir asesoría a donde mi comadre Alicia a la cual no veía desde que me trasladaron a la capital y a la que sólo llamaba anualmente para Navidad o para enviarle algún aporte para la educación de mi ahijada, esto desde de la muerte de su esposo, mi amigo y compadre José hacía unos cinco años por un accidente de carretera y además quería aprovechar entregar unos regalos para Alicia y sus hijas, Aída, y sobre todo para mi ahijada Lucia a quien no veía desde esa época donde la dejé de unos seis años hoy tendría 17 años.
Al llegar me di cuenta que la situación económica no debía ser muy solvente, ya que la antes bien cuidada casita tenía las huellas de la falta de recursos para mantenimiento. Cuándo toqué la puerta sólo apareció la cara de mi comadre, la sorpresa de Alicia fue mayúscula pues no había avisado mi retorno, "Raúl, tú por acá?", tan pronto me vio se echó a mis brazos y besó mis mejillas, cuando la abracé sentí la presión de sus grandes globos contra mi pecho, al estar sin sujetador los comprimió contra mí, seguía siendo la hermosa mujer de pelo negro en cascada, los ojos intensos que siempre me gustaron enmarcados en unas cejas gruesas y su cuerpo de mujer madura que a sus 36 años, se notaba firme sobre todo en su impresionante delantera la cual siempre me llamó la atención, -"Ingrato, mira que llegar así sin avisar, las niñas no han llegado, ya que Aída esta trabajando con el árabe Abedul en la tienda del pueblo y Lucía está haciéndome unas compras, pero Raúl sigue por favor y me cuentas el motivo de tu visita." Pasé a la pequeña sala detrás de Alicia mirando su generosa cola, su bata raída por el uso me permitió apreciar que sus nalgas rotundas cubiertas por unas bragas tradicionales se mantenían bien firmes, sus tetas se bambolearon al caminar y cuando giró aprecié sus pezones a través de la tela, mi comadre se conservaba bien y al notar que yo miraba sus grandes rosetas se colocó las manos en los pechos.-"Perdón por mi facha pero estaba haciendo limpieza en este vestido viejo y no esperaba visita."
-"Tranquila, sabes que somos como de la familia y entiendo que estás en tus labores. Además te conservas bien".-"Gracias, pero desde la muerte de José las cosas se han complicado, y con algunos trabajos míos y el empleo de Aída sobrevivimos apenas, las niñas están de lo más grandes y lindas, no porque sean mis hijas, Aída es muy bonita, alegre y descomplicada, imagínate que su aspiración es llegar a ser modelo, Lucia es la intelectual de la familia, es muy seria y le ha ido muy bien en sus estudios, pero cuéntame qué te trae por este pueblo tan lejano."
-"Bueno, después de mi divorcio acepté cambiar de aires y debo abrir una oficina de asistencia técnica agropecuaria acá, pero por ahora de conseguir un lugar en arriendo mientras reparamos las oficinas que son un asco". Me contestó -"En este pueblo sólo hay una posada, así que espéreme me baño y me visto para acompañarte y recomendarte con Doña Luz, la dueña del lugar, quédate un momento sentado en la sala que no me demoro". Entró a la alcoba que sólo tenía en la puerta que daba a la sala un transparente velo por cortina, vi atravesar a mi comadre hacia el baño de la alcoba, curiosamente una vieja foto mía con mi difunto compadre adornaba la sala y para matar la espera me levanté a tomar una vieja revista mientras oía abrirse la ducha, cuando crucé la sala y sin querer miré hacia la alcoba, con sorpresa observé que el baño no tenía puerta... Mi comadre estaba de espaldas desnuda con su abundante y redondo trasero dirigido en mi dirección, sus voluminosas nalgas tenían una ligera presencia de celulitis pero muy llamativas, para jabonarse las rodillas se agachó!!!... desde mi posición alcancé a ver cómo se abrían sus nalgas y entre sus muslos ligeramente abiertos una respetable mata de pelos se dejó ver al fondo, al momento me asusté porque podía ser sorprendido mirándola y me retiré, pero pensé si ella no se cuidaba para que no la vean, menos lo iba hacer yo, así que regresé y aparté el velo que me impedía una nítida visión, Alicia seguía en igual posición lavándose el cabello y ahora sí aprecié el impresionante culo a sólo tres metros, de los gruesos labios de su vulva colgaban unos pelos negros y largos goteando el agua.
Fue una visión de un minuto, tiempo más que suficiente para que mi verga se pusiera como un riel, quería mirar sus tetas pero ella tendría que estar de frente, así que se me ocurrió hacerme el encontradizo, tan pronto cerró la ducha hice el simulacro de pasar enfrente de la puerta de la alcoba, efectivamente en ese momento mi comadre tomaba la toalla de frente, sus grandes y aun firmes tetas resaltaban en el cuadro con grandes rosetas oscuras, así como su tupido y brillante coño negro, tan pronto me vio se cubrió con la toalla y yo me retiré con cara de sorpresa de nuevo a mi silla. Al rato salió Alicia y me dice, "Qué pena compadre que me vio toda desnuda, pero fue mi culpa por no advertirle que no hay puerta en el baño desde hace un año que se cayó, pero como somos todas mujeres no nos preocupamos en volverla a colocar y tampoco ha habido plata con qué, pero sobre todo con este cuerpo tan descuidado que lo tengo". -"No se preocupe comadre que no es la primera mujer que veo desnuda y espero que no sea la última, pero no estoy de acuerdo con usted tiene un bonito cuerpo, ya quisieran muchas tener los senos suyos tan bien presentados." -"Le agradezco sus comentarios, claro que lo que más cuido son mis senos, sin embargo ya no están tan paradas como antes, pero bueno compadre vamos a llevarlo a su hospedaje, claro que si antes te quieres duchar, puedes usar el baño". -"Sabes que es buena idea después de tantas horas de viaje." Seguí a la alcoba y me desnudé comencé a ducharme, sentí pasar a mi comadre enfrente del baño seguramente observándome, pero cuando cerré la ducha ella estaba en la puerta, mirándome como si nada. Me las di de sorprendido, pero Alicia sonriendo me dijo: -"Toma esta toalla limpia y seca, que la otra está mojada. Y como dices, no eres el primero que veo desnudo ni espero que seas el último." Mi verga reaccionó al momento e inició un lento ascenso. Alicia miraba mi polla sin disimulo y sólo dijo señalando una cicatriz en mi muslo, cerca a la ingle:-"Qué te pasó ahí."- "Hace como tres años en un accidente de autos una lata me cortó". Ella sonriendo dijo, -"Menos mal que la lata no bajó 10 centímetros, hubiera dañado una buena pieza". Refiriéndose a mi picha que estaba medio parada. Retiré mi prepucio que cubre completamente la cabeza y descubrí mi glande rojo y brillante delante de ella y lo sequé, ya tenía la verga completamente parada. -"Tienes bastante piel, así se ven mejor". Fue su comentario y salió con una sonrisa en los labios. Me terminé de vestir y salimos en mi campero hacia el hotelito, llegamos a la casa de Doña Luz y mi comadre habló con ella, pero llegó con la noticia que las dos alcobas disponibles estaban ocupadas por unos viajantes todo el mes así que regresamos sin solución. -"Raúl, acá no otro hotel, pero se me ocurre que te tocaría pagar un alquiler de una casa entera y siendo tú de nuestra entera confianza, te podemos organizar una cama mientras arreglas tus oficinas, es más barato y de paso es un ingreso para la familia que de verdad necesitamos, eso si no te incomoda vivir entre tres mujeres solas." -"Te agradezco mucho, a mí no me incomoda y lo acepto pero no sé cómo nos acomodamos, porque sólo veo las dos alcobas de siempre, y no quiero incomodarlas en su intimidad".
-"No te preocupes, respondió - Ahora que vengan las niñas miramos cómo podemos acomodarnos, cambiaremos un poco las costumbres, ya que por ser solas nosotras a veces no cuidamos la forma de vestir, sobre todo Aída que es muy liberada a pesar que en este sitio normalmente somos muy recatadas con los extraños, pero tú no eres un extraño, tanto que te tienen como un tío, mira si no fuera por tu ayuda Lucía no podría estudiar y tus envíos de Navidad seguramente no tendríamos regalos en esa época, por eso aunque no te ven hace tanto, las niñas te tienen gran estima y yo también por supuesto". Seguimos hablando y poniéndonos al día con las últimas incidencias de la familia y los amigos comunes. Al anochecer apareció Aída, la hija menor, cabello castaño y una boca de gruesos labios, alta y gruesa de caderas, con cintura estrecha y unas pantorrillas torneadas que su larga falda apenas dejaba ver, no podía creer que ese monumento fuera la niñita que dejé, me reconoció al momento supongo por la foto de la sala, me abrazó y su olor a mujer del campo me invadió, sentí unos muslos gruesos juntarse a los míos y sin querer los pubis coincidieron, no sé por qué sentí un bulto prominente contra el mío, -Tiene la regla, - pensé. -"Qué lindo que vengas a visitarnos, nosotras te recordamos mucho", Dijo Aída.
Alicia intervino, - "Realmente no vino de visita, Raúl trabajará acá en el pueblo y por lo pronto se quedará con nosotras porque la posada está llena." Al momento apareció Lucia, trigueña con cabello negro, usaba unos lentes de aro metálico que le daban un toque intelectual, pero cuando bajé un poco la vista aprecié un pecho desproporcionado para su edad, a pesar del uniforme escolar que traía se notaban los genes maternos, me miró tratando de recordar. -"No me reconoces, soy tu padrino", dije. Al instante una magnifica sonrisa apareció me brincó al cuello y la levanté del suelo, los abundantes pechos se me pegaron y me besó las mejillas. -"Padrino, pensé que nos habías olvidado, tanto tiempo sin verte, yo te hacía como un viejito."
Alicia intervino, -"Pues tu padrino no es ningún viejito, está muy bien conservado, seguro que las mujeres del pueblo van a tratar de pescarlo ahora que va a trabajar acá y sepan que es soltero, pero como les decía, el compadre va a vivir con nosotras un tiempo, así que vamos a tratarlo bien, por lo pronto creo que Lucia por ser la ahijada le cederá a su padrino la cama y dormirá en la cama doble conmigo, Aída seguirá en su cama en el mismo cuarto con Raúl mientras tanto, recuerden que es como del familia, pero Aída tendrás que usar bata, es que esta niña se le da por dormir desnuda, bueno Raúl si quieres pasa a acostarte que debes estar cansado, yo saldré temprano en la mañana con Lucia a su escuela así que Aída te hará el desayuno, de todos modos Aída se irá mañana donde mi hermana a acompañarla por que su esposo viaja a la capital ".
-"Bueno, agradezco su hospitalidad, pero no quiero interferir con sus costumbres, yo soy el que debo acostumbrarme a las suyas, así que sigan haciendo sus cosas como si yo no hubiera llegado." Se había hecho de noche y comencé a deshacer maletas, saqué los regalos, una bata de dormir para mi comadre Alicia, unos jeans para Aída y una blusa bordada para mi ahijada Lucia, se los entregué confiando en que las tallas fueran correctas. Alicia y Lucia se retiraron a dormir y prudentemente esperé a que Aída se cambiara de ropa para dormir y se acostara, sobre todo porque dado que vivo solo no uso pijama y acostumbro a dormir desnudo, leí unas notas y cuando calculé que ya se había dormido, entré al cuarto, mi joven vecina acostada de lado tenía la almohada sobre la cara y su bata levantada en un lado mostraba parte de las nalgas sin pantys!!!,... sus ancas de piel tersa a la luz que entraba por la ventana me provocó acariciarla, pero más pudo el temor de abusar de mis anfitriones en la primera noche, pero la polla se me inflamó, me desnudé sin encender la luz, cuando terminó de bajarme el slip la picha saltó erguida y caminé a colocar la ropa asumiendo que estaba dormida, en eso Aída giró la cabeza y los ojos quedaron en frente de la picha semierecta y me susurró: -"A ti también te gusta dormir desnudo?.Sorprendido me tapé la verga y rápido me metí bajo las sabanas, - "Perdona pensé que dormías, pero no traje y no uso pijama", también susurré.
-"No te preocupes que a mí también me gusta estar desnuda, pero ya oíste a mami.", dijo en voz apenas audible.- "Por mí puedes dormir como gustes, recuerda que somos como de la familia", dije entre dientes. Me dormí pensando en que ojala Aída no comentara nada
Continuara....
No mames otro cuento bien viajado parace que llegaste al burdel del pueblo, no mames que viejas tan putas, ni en la vida real. Los clasicos cliches pinche homosexual reprimido.
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