
Hola, soy Sofi y ahora tengo 18 años. Pero esto que voy a relatar sucedió cuando tenía 15 años.
Yo estaba en plena ebullición sexual. La masturbación ya era un práctica habitual de mi vida. Varias de ellas, pensaba en el novio de mi hermana. Ella tenía 18 años y él 21 y estaba muy bueno.
Un día pasó, que llegando del instituto, estaban jugando, mi cuñadito y un amigo suyo al baloncesto en las canastas de la urbanización, aprovechando que salía con mi hermana, hacía uso de ellas. Estaba sola, dado que mis padres estaban trabajando y mi hermana estaba en la Uni. Al poco rato de haber llegado, oigo que suena el timbre. Aún no me había cambiado, iba con el uniforme del Insti (minifalda de tela y una camisa blanca). Eran ellos y venían porque mi cuñadito se había caído jugando y se había hecho una herida en la rodilla y le estaba saliendo sangre. Me pidieron usar el baño para limpiarse la herida. Le dije que era mejor que yo le hiciera la cura, porque los tíos son muy chapuceros para eso y yo se la limpiaría y curaría mejor.
Ellos se mostraron de acuerdo. El amigo se quedó en el salón esperando y mi cuñado y yo nos subimos al baño de arriba. Subiendo yo detrás de él, sabiendo que era una oportunidad para lucirme ante él, me desabroché un botón de la blusa. Mis tetas ya habían crecido totalmente y eran muy bonitas.
Una vez en el baño, él se sentó y yo me preparé todo lo necesario para iniciar la cura. Con todo listo, me puse de rodillas frente a él para tener ante mi la rodilla. Desde esa posición y habiéndome desabrochado un botón de la blusa, la vista para Alberto sería altamente estimulante. Lamenté profundamente llevar puesto el sujetador. Por lo que respecta a mi, alzando la mirada, si me situaba un poco más agachada limpiandole la herida, podía ver un poco por debajo de su pantalón corto. Llevaba uno de esos pantalones cortos de deporte con telilla, por lo que no llevaba calzoncillos. De la vista se podía intuir el bello púbico que sobresalía, así como las formas de sus testículos y su polla caída hacia uno de los lados. Yo estaba disfrutando de las vistas que teníamos ambos y él también porque no decía nada ante la lentitud que mostraba limpiándole la herida.
Pero la verdad, es que esta era una gran oportunidad para mi y no quería quedarme sólo ahí. Por lo que mientras le limpiaba la herida, le dije:
- Sabes? Nunca he visto de un chico ya sabes. Podría, mientras te limpio la herida, poder ver la tuya?
Se lo dije con la mirada fija en la herida porque sentía vergúenza, pero una vez terminé de decirlo, alcé la mirada. Tenía curiosidad por saber la cara que ponía. Me dijo que de acuerdo, que no le importaba que se la pudiera ver y que si satisfacía mi curiosidad, adelante. En ese momento se alzó un poco y se quitó el pantalón. Me quedé mirándola y vi que la tenía algo morcillona (obviamente, yo ya sabía como se clasificaban los tamaños de las pollas de los tíos), sin duda por la vista de mis tetas.
Así seguí yo, limpiándole lentamente la herida y alzando la mirada frecuentemente para ver su polla, que cada vez iba creciendo más, sin duda por la excitación que la situación producía en él, al igual que en mí, que notaba como estaba empezando a mojarme.
En ese momento, volvía a sentir, que no me podía quedar ahí. Por lo que le dije, inocentemente:
- Alberto, qué pasa que te está creciendo cada vez más, si no te la estoy tocando ni nada?
- Verás, es la situación tú mirándola, que es excitante y por eso se está empalmando. (dijo él)
- Hay una cosa que me gustaría pedirte dije- A vosotros, los chicos, os gusta mucho que las chicas os la chupemos. Yo tengo 15 años y pronto podría tener que verme en la situación de tener que chupársela a algún chico. Y la verdad es que no se como hacerlo. Puedes ayudarme?
- Sí, claro, como no. Eres la hermana de mi novia y haré lo que sea para que tu vida sea más feliz. Y tu vida sexual quiero que sea muy feliz. Lo primero que tienes que tener claro es que volverás más locos a los chicos si en el plano sexual te comportas como una zorrita, tienes que ser un ciclón, pero no parecer que lo seas en tu vida normal dijo Alberto-.
- Vale, seré señorita de día y zorrita en la cama.
- Eso es. Para hacer una mamada tienes que seguir los siguientes pasos: Primero empezar por besando y chupando los alrededores de la polla.
Ante su sorpresa, comprobó como, no me limitaba a escuchar, sino que empecé a hacer lo que él me decía y a partir de ahora, todo lo que me decía, lo iba haciendo.
- A continuación tienes que empezar por la punta, besándola y chupando con los labios sólo la puntita. Después, tienes que pasar al tronco. De forma superficial, sin metértela todavía, tienes que besarlo (mejor de forma lateral atrapándola un poco con los labios que de forma frontal) y pasar la lengua por él. Sobre todo por la parte externa (la que no queda pegada al estómago). Si hasta aquí lo haces bien y el tío está muy excitado, podría ya estar a punto de correrse.
Comprobé que ante estas acciones, él ya estaba excitadísimo. No quería que se corriese, porque quería acabar la lección entera. Por lo que me separé un poco y comencé a masajear sus testículos, observando su cara desde abajo, que era de enorme placer, mientras hablaba. Me pidió que le dejara terminar de explicarlo y después lo hiciera, dado que pensaba que se correría pronto.
- Ahora ya viene la mamada en sí. Primero te la metes poco a poco desde arriba, bajando lentamente, pero hasta el fondo. Después subes también muy poco a poco, haciendo una especie de zig-zag con la cabeza en la subida. Puedes hacer estas succiones lentas 2 o 3 veces y luego ir subiendo un poco el ritmo hasta que se convierta en un movimiento de mamada de arriba abajo rítmico. Es importante que el recorrido no sólo sea superficial de los labios. En este movimiento hay que conseguir que la piel de la polla del tío se desplace algo de arriba y abajo, sin pasarse porque no se estira sin límite, pero algo sí. Es mejor conseguir esto con la boca, sin necesidad de ayudarse con la mano. Tienes que saber que con la mano, los tíos ya están acostumbrados a realizarse ellos mismos ese movimiento, por eso sienten más placer si sólo es con la boca.
- Por último, cuando notas que el tío está cerca de correrse, a la vez que se la chupas, acaríciale los testículos con los dedos de la mano hasta que acabe de correrse.
En ese momento comencé con lo que había dicho, haciendo lo que era un sueño para mí durante los últimos meses, con el que me había pajeado en numerosas ocasiones, y que era meterme su pene en mi boca. Lo hice tal y como me había dicho bajando hasta el fondo y subiendo lentamente. En la tercera ocasión que lo hice, la tenía toda dentro y comencé la última subida en zig-zag, como me había dicho y note que unas convulsiones y instantes después un chorro de semen inundó mi boca. Dado que me había perdido la parte de la mamada rítmicamente, comencé a hacerlo mientras se corría y comencé la mamada rítmica. Se acabó de correr y yo seguía mamando. El, tras las convulsiones y algún gemido de placer, lo noté ya relajada y me dejó hacer durante unos 30 segundos hasta que me dijo:
- Está muy bien que sigas después del orgasmo, es agradable, pero creo que debes estar bastante excitada y yo ya estoy muy bien. Podría ayudarte y apagar tu fuego, si quieres.
En ese momento me puse en pie y me acerqué a él. Mi estómago cerca de su cara era una invitación a que su propuesta era aceptada. Obviamente no me lo quería follar, porque quería que la primera vez fuera con otra persona, que estuviera enamorada.
Alberto me levantó la falda y dejó ver mis braguitas (todavía de niña). Pusó cara de satisfacción viéndolas y noté que le había gustado verme con esas bragas. Le gustó tanto que no me las quitó. Empezó a besarme por el triangulo de carne que marcaba el contorno de las braguitas. Después lo hizo por encima de ellas. Ahí pudo comprobar la gran humedad que tenían. En ese momento me miró, sonrió y dijo: aEoeRealmente necesitas que te coman el coño.
En ese momento apartó las braguitas dejando mi coñito al aire. Yo pensaba que iba a lamérmelo, pero empezó por respirar sobre él, resultando superagradable, posteriormente empezó a besar los labios, el clítoris. Lo siguiente ya fue poner en actividad su lengua. Primero sobre mis labios, luego la introdujo dentro de mi cuvea y realizó movimientos con ella como si se tratara de un pene, que se metía y salía. Yo estaba en ese momento super caliente, fuera de mi, por lo que le pedí a Alberto que llamara a su amigo, que se la quería chupar. Al poco tiempo estaba en el baño. Alberto había pasado de el movimiento anterior a centrarse en el clítoris y penetrándome el coño con su dedo. Yo estaba casi en el cielo. El amigo de Alberto ya se había bajado el pantalón de deporte y yo no me acordaba de las indicaciones para hacer una buena mamada y comencé a chupársela salvajemente. A los pocos segundos yo me estaba corriendo y de los gemidos, apenas podía chupar la polla que tenía, por que me ayudaba también con la mano. Una vez el orgasmo se había apagado un poco, me centré de nuevo en la mamada que estaba realizando y poco tardó a correrse el amigo de Alberto.
Tras esta experiencia tan aleccionadora, tenía que comprobar si había aprendido bien y si sería buena comiendo la polla a los tíos. No lo podía hacer ante chicos de mi edad o un poco mayores, porque tan apenas tienen experiencia. Sin embargo, estaba mi profesor de filosofía, más o menos de 32 años. Me ponía a 100, estaba buenísimo y me había pajeado varias veces pensando en él. Decidí por tanto, que probaría con él.
Un día por tanto, fui a su despacho en horas de tutoría, con la excusa de que necesitaba ayuda con un tema que no entendía muy bien. Una vez allí, me preguntó que es lo que quería preguntar y yo le dije que realmente no era una duda de filosofía la que tenía, sino otro tipo de duda, decidí utilizar la misma estrategia que con Alberto y le dije:
- Verás, mi duda no es del temario. Se trata de mi novio (era mentira porque no tenía). El quiere que le haga una mamada y yo también tengo muchas ganas de hacersela.
- Entonces, Cuál es el problema? dijo él-
- El problema es que me gusta mucho y tengo miedo de no hacerlo bien y que me deje.
- No creo que haga eso si le gustas mucho.
- En cualquier caso, no me quiero arriesgar. Es por eso que he venido. No puedo proponer esto a un chico sin experiencia y usted me resulta muy atractivo, así que había pensado en hacérselo a usted y que me dijera si lo hago bien o mal y en ese caso, como tendría que hacerlo para mejorar.
Mario que así se llamaba- se quedó confundido, pero finalmente dijo:
- Bueno, es una situación curiosa. Pero si a ti te va a resultar útil, la verdad es yo no veo por qué tenga que rechazar que una chica tan guapa como tú me haga una mamada.
En ese momento el apartó un poco la silla de su mesa, como haciéndome sitio para que yo me metiera delante a chupársela, pero a mi no me gustaba esa idea. La silla era muy baja, por lo que no me podría agachar tanto, para ver desde abajo la perspectiva de su cara y polla, cuando se la estuviera chupando. Esta mamada, que ya no era de aprendizaje, quería disfrutarla a tope, pero no sabía como decírselo, porque si le digo que se ponga de pie, resultaría extraño, dada la justificación que le he dado para mamársela. Por lo que le dije si podría sentarse encima de la mesa, para no estar tan agachada.
Se bajó los pantalones y se sentó encima de la mesa. Ya podía comparar pollas reales. De las 3 que había tenido ante mi, esta era la más pequeña que la de Alberto y su amigo, pero me resultaba igual de apetecible. Esperé unos segundos antes de comenzar, quedándomela mirando y viendo a la vez su expresión. Le leía el pensamiento, estaba pensando: aEoeEstoy a punto de que me la coma una chica de 15 años que está buenísima y encima es alumna mía, AA¡qué maravilla!. Comencé a hacer desde el principio todo lo que me había dicho Alberto y Mario estaba disfrutando de lo lindo. Cuando comencé jugando con sus testículos, con la punta, con el tronco de su polla, comiéndomela hasta el fondo lentamente y mamándosela finalmente como si fuera la última polla que me comía (y sólo era la tercera). Yo también estaba supercachonda cuando iba avanzando y lo veía a él, por lo que me desabroché la blusa, me aparté el sujetador y comencé a tocarme las tetas con una mano de manera que él se percatara bien. Esta mamada la estaba disfrutando bien, no perdía detalle de su cara y en ocasiones dejaba de mamar y me situaba debajo para ver bien su polla y su cara. Cuando me la metí entera en la boca, estaba ya muy excitada, por lo que decidí que tenía que masturbarme. Dirigí mi mano hacia mi coño y aparté mis braguitas para dejarlo libre, pero mientras lo hacía, recordé la voz de Alberto (aEoeTienes que ser una buena zorrita). Entonces supe como podía ser un poco más zorra. En lugar de dejar mis braguitas apartadas, me las quité. Alcé la mano y se las ofrecí a Mario. Las cogió y notó que estaban empapadas. Se las llevó a la nariz, y con voz entrecortada por el placer me dijo:
- Unas braguitas de niña como estas, empapadas de una zorrita cachonda, es el regalo mejor que me han hecho en mi vida.
Yo quería ser lo que me había dicho Alberto. Y el oír como Mario decía que era una zorrita cachonda me hizo pensar que estaba triunfando y además me puso más cachonda todavía y comencé a meterme el dedo con un ardiente deseo mientras aumentaba el ritmo de la mamada. Pocos segundos después noté los espasmos de su corrida. En mi boca su polla y su leche, en una mano sus testículos masajeandolos y en la otra haciéndome un dedo maravilloso, por lo que segundos después me corrí yo como. No quise sacarme su verga, por no arriesgarme a gritar por el placer.
Una vez habíamos acabado, le pregunté si lo había hecho bien, y me dijo:
- He estado con muchas chicas y con alguna prostituta, y nunca me la habían chupado como lo has hecho tú. Si es la primera vez que lo haces de veras, tienes talento natural. Si se la chupas así a tu novio, no te dejará nunca, te lo aseguro. Nadie puede dejar a una chica que hace estas mamadas.
Obviamente no dije nada de las dos anteriores que me había comido, así como del cursillo teórico-práctico que había recibido. Y le dije:
- Muchas gracias, me lo he pasado muy bien. Una pregunta más: Te parezco una señorita de día y un zorrita en la cama?
- Me pareces muy buena estudiante y muy buena chica, y además me pareces un zorrón de lo más maravilloso. Por lo que me gustaría que fueras alguna vez más una zorrita para mí.
- Descuida, esto no quedará así. Estas en deuda conmigo, dado que me debes una comida tú a mi.
Sonrió y seguidamente salí de su despacho. Al salir, saqué dos conclusiones: Una, que podía conseguir tener amarrado al tío que quisiera gracias a mis mamadas y dos, que necesitaba una polla ya que me follase por primera vez. Estas últimas experiencias habían acelerado mis ganas de estrenarme y tenía que ser ya.
A las 3 horas, tenía clase con este profesor y me miraba de vez en cuando. Estuvo algo despistado y ausente en clase. Pude comprobar a través de su pantalón como se empalmaba. Sin duda, pensaba en la escena que habíamos vivido, así como en que sabía que yo no llevaba bragas debajo de mi minifalda, porque se las había quedado él. Yo en mi papel ahora de señorita, estuve tímida y quizás sonrojada, no le hice ningún gesto de complicidad. Pensé que sólo sería zorra en el sexo, no fuera.
Pronto apareció un chico del que me enamoré y pronto, muy pronto, dejé que me follara. Bueno, yo diría que me lo follé yo con ardor.
Seguí después visitando a mi profesor favorito y como ya estaba estrenada, incluso follábamos. Aún ahora, fuera ya del insti, cuando tengo ganas de que me coman el coño, tengo ganas de echarme a la boca una polla o echar un polvo sin compromiso, le llamo.
Y desde esos 15 años, me excita muchísimo mirar a los tíos desde debajo, viéndoles la polla y la cara. Y sea cual sea el tío con quien esté, siempre se la quiero chupar para ver esta imagen. También desde esos 15 años, me encantan las braguitas de niña que me quitó Alberto y que le regalé a Mario.
Hola, leo muchos relatos eróticos, y éste es... A¿cómo decirlo? Horrible. No hay quien crea la historia, como dice "eldesvirgadoranonimo": hola, nunca he comido polla, te la voy a chupar... en fin... sin comentarios.
Salu2,
dreW
hola muy buena historia soy fidel te dejo mi correo soy_un_chico.lindo@hotmail.com para que luego me chupes la polla
Eres una zorrita muy mamadora verdad...no mames, bueno si mamas pero que pendejadas "nunca he visto a un chico me dejas verte tu pirrin" no mames, que estupidez has de ser otor homosexual con sus chaquetas mentales.
eres una zorra mamadora de vergas pero lo has de hacer muy rico.
es fascinantew saber que a las mujeres les gusta proporcionar esa clase de placer a nosotros los hombres, lo provare con la promera zorra qeu encuentre
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