
Cuando fui contratada como la asistente del gerente de calidad de una compañía algo renombrada, mi jefe era un hombre apuesto para la edad que tenía 35 años, soltero sin hijos, galante y todo. Sin embargo, no me entusiasme demasiado pues así como llegue fui la atracción de algunos ingenieros y obreros y envidia de una y otra secretaria. Mi atención se centraba en ser la mejor de todas y no tener queja alguna de Gonzalo pues es demasiado exigente como jefe.
Por cinco meses la relación con él fue profesional (obvio seguí con mis deslices con los vecinitos, con el taxista y con mi amigo del chat). Pero eso no impidió a que admirara su belleza día a día, me encantaba mi jefe porque siempre a todo mundo saludaba con una sonrisota que mata fuera de lo enojón cuando las cosas no salen como él quiere.
De un momento a otro el empezó a galantearme, a darse ciertas confiancitas como tomarme de la mano, darme un masaje o dejarme un detalle en el escritorio. Sin embargo, no me decía nada.
Un martes estábamos revisando un documento, y le galantee la camisa, el respondió con un gracias y que si me gustaba que se la quitará, para su sorpresa, le tire de la camisa y la desbotone y le afloje el cinturón, bajándole el cierre y el calzoncillo para dejar a mi merced su pené que estaba apunto de llevármelo a la boca cuando oímos pasos y con tremenda rapidez se arreglo y me aleje de él e hicimos como si nada hubiese pasado.
Les he de decir que para mi tristeza, ese martes terminó sin nada de nada con él. Los siguientes días no se presento alego estar enfermo así que reacomode sus entrevistas y citas que tenia para la siguiente semana.
Pero el día viernes llego, y me puso a trabajar en un contrato y como era algo que no había realizado antes le tuve que pedir asesoría en el llenado de su documento. Estaba atenta a lo que me indicaba que capturara y no me percate que la minifalda se había subido demasiado y que abrí ligeramente las piernas dejándole a su vista mi tanguita.
Se coloco atrás de mi y empezó a darme un masaje en los hombros, yo me deje masajear y sin pena alguna bajo a un lado mis tirantes de mi blusita dejando saltar mis senos los cuales empezó a amasar con ganas y a darme besos en los hombros estaba sintiendo tan rico que cuando estábamos en eso, tocaron a la puerta y nuevamente me había quedado en corto con él, me arregle rápido, pero debido a que me excito mis pezones se marcaron en mi blusita y tuve que hacerme tonta en el documento mientras me observaba una de las secretarias de otro departamento.
Llego la hora de salida y aún estábamos algo atrasados en sus documentos debido a su ausencia de dos días. Todos ya se estaban yendo pues salíamos en ese entonces a las 3 pm. Eran como las 4 pm y estábamos terminando el documento, el salió por un momento y dijo que le esperara. No tardo mucho y regreso con un par de refrescos bien fríos de lata.
Me ofreció uno y el se tomaba el otro, le dije que había acabado que revisara la información me coloque aún lado... poniendo mi mano en la silla mientras que su mano derecha subió entre mis piernas acariciándome deliciosamente que sin pensarlo las abrí para que subiera aún mas... estaba revisando el documento mientras me masturbaba, ya prácticamente me había hecho venirme en su mano... y él no mediaba palabra alguna.
Yo había cerrado los ojos y cuando me vine en su mano, no me había percatado que el ya se había sacado el pené de su encierro y sin más retire su mano... y gire su asiento y me puse de rodillas para comerme su pené con unas ganas locas, arriba y abajo, besitos, mordisquitos, lametazos todo le hacía estaba apunto de conseguir que se viniera, me paro en seco fue a la puerta y cerro con llave.
Me incorpore y cerré la cortina, le empuje hacia la pared y lo arrincone, el estaba cara a la pared, mientras yo buscaba con desesperación deshacerme de la hebilla, una vez logrado le baje los pantalones, y lo empecé a masturbar. Con un movimiento de arriba hacia abajo tocaba cada parte de su pené, nuevamente tomo mis manos y me separo de su pené dándose la vuelta le veía por primera vez desnudo no estaba mal para su edad, me tomo de la cintura y me empezó a dar besos en el cuello, con sus manos deslizó los tirantes dejándome otra vez con los senos a su merced, con la mano izquierda me estaba masajeando y con la mano derecha empezó a masturbarme de nuevo.
Se coloco atrás de mi se puso de cuclillas y me empezó a masajear las piernas desde los tobillos hasta la entrepierna muy lentamente, besándome poco a poco cada parte, hasta que se encontró con mi tanguita bien mojada ya con las piernas completamente abiertas, hizo de lado y me metió 2 dedos y en la colita me metió el pulgar me estaba cogiendo de esa manera por unos instantes, me coloco frente a el, me quito la tanguita y me empezó a chuparme, que cosa más deliciosa y decidió también darme con su lengua hasta hacerme venir en su boca. Yo me mantenía de pie sujetada de la mesita de su escritorio...
Yo igualmente le correspondí, le volvía a comer su pené como si se me fuera la vida en ello, el por primera vez me dijo, para ... para... que me vengo y yo no pare hasta que se vino en mi boca, me trague la mayor parte de su semen, el exhausto cayo en la alfombra y yo me coloque a su lado. Sin mediar palabra, nos quedamos dándonos caricias el uno al otro.
Estando él boca arriba, le limpié con mi boca y logre excitarlo de nuevo, ya lo tenía en forma, me separe y me puse en cuatro, el entendió el mensaje y sin pensarlo, me lo paseo por unos minutos fuera de mi vagina hasta que de un solo golpe me lo metió, empezó su mete y saca delicioso aunado a mis movimientos pues tenía la firme idea de dejarlo sin leche... logrando el objetivo.
Aun excitados por lo que habíamos realizado en la oficina, nos estábamos arreglando por separado, tomándome de nuevo de la cintura me dijo al oído:
Hoy por fin se me hizo contigo, no se como no te hice el amor desde que entraste a trabajar conmigo, yo dándole un beso le dije que igualmente me gustaba.
Nos hicimos novios, claro ante los compañeros nos comportábamos como jefe y asistente sin sospecha de nadie, bueno eso creíamos. Con el dure casi 6 meses hasta que lo mandaron al extranjero, y el se olvido de mi.
como me gustaria cojerte por el culo
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