
Esto que les voy a contar, me sucedió con una amiga, esposa de un muy amigo mio que murió en un accidente de autos.<br />
Yo, como el amigo que estaba más cerca me ocupé de todos lo problemas de sepelio, seguro, certificados, etc.<br />
Les paso a relatar lo que sucedió, dado que después del accidente había quedado bastante mal y no se recuperaba, haste que todo terminó en una madrugada de un día domingo.<br />
Después que paso todo el lio de papeles e idas y vueltas, estando en la casa de ella por unos certificado que necesitaba para un seguro, escucho que mi amiga, que llamaré Tamara, conversaba con su madre. Esta le preguntaba si ya tenia pensado que iba hacer a partir de ahora. No presté atención a la repuesta, pero siguieron hablando sobre le tema. En un determinado momento le pregunta de nuevo, que vas hacer ahora, a lo que ella le responde que de alguna forma se va a arreglar. La madre le dice que debía tener cuidado, que no se metiera con cualquiera para que no le pasara como a su hermana. Hasta ahi no le di mayor importancia a la conversación, dado que no sabía que le había pasado a la hermana, a la cual conocía que era separada desde hace mucho años y tenía muy buena relación conmigo, pero siempre nos veíamos por poco tiempo, dado que vivía en otra ciudad. Pensalo, le dijo, en algún momento te va a venir el apuro y te vas a meter con cualquiera. Ahí presté más atención, empecé a hacerme el que escribía, pero estaba atento a lo que hablaban. <br />
Siguieron hablando hasta que la madre le comenta en forma directa acá cerca lo tenés a Rodrigo, ese soy yo, nadie va a sospechar que pasa algo por que viene hace mucho tiempo, lo conversas con el y listo. De nuevo la discución, hay mamá, como quieres que le diga??. No se lo digas, insinuácelo. Un día lo llamás por algún problema de papeles y cuando estan en el escritorio lo tocas un poco, te agachas, le ponés los pechos cerca, vos me entendés. Yo quedé frio, la miré por el vidrio de la puerta y no lo podía creer. Es bajita, delgada por que se cuida mucho, pero bien formada, estaba de costado y se le veía la cola bien paradita. Al rato me fui a casa y no me la podía sacar de la cabeza. Pasaron varios dias que nos llamaos por teléfono pero no nos veíamos.<br />
Mientras tanto yo seguía pensando en la discución con la madre, para peor mi mujer me decía que la fuera a visitar por si necesitaba algo.<br />
Un día me dispuse a ir a verla. Yo sabía que durante la mañana y parte de la tarde toma sol, por lo que me preparé y pasé como a las 18 horas. Para mi sorpresa estaba recien bañada y con un vestido floreado largo, más abajo de la rodilla, pero muy suelto. Me hizo pasar y fuimos a la mesa que tiene en la cocina, lugar donde nos reuniamos siempre cuando el marido vivía. Nos sentamos y hablamos de cualquier cosa, hasta que le toque el tema de los cerificados, se levantó y los fue a buscar. Hasta acá todo normal, cuando se alejo le mire la colita, la cual llama la atención por que es bien paradita. Cuando volvió, los acercó pero desde lejos. Por adentro pensaba cual alejado de la realidad estaba. Revisando los papeles adjuntos pude ver unos número y una suma total, por lo que le pregunte si ese era el monto. Se acercó, se puso los anteojos y se inclinó un poco. yo con el índice de la mano le maracaba cuales eran, ella rosando mi mano, asentía cuales números debía ver.Cambié mi mano derecha por la izquierda, tomando los papeles con esta mano dejando la derecha libre. En esa posición, le pasé la mano derecha por la espalda y la bajé un poco más, giró la cabeza, me miró y no dijo nada. Le bajé la mano por la espalda hasta la cintura, principio de la cola y la volví a subir. Ella permanecía quieta, le bajé nuevamente la mano hasta bien entrada la cola, con la mano izquierda tenía los certificados y la mano izquierda de ella, no dijo nada. Se me pasó toda la conversación con la madre en un segundo. Yo sentado y ella inclinada sobre la mesa al lado mio, le bajé la mano y le toque bien el culito. Le empesé a subir la falda, dejando su culo al aire. Me levanté de la silla y la tenía ya a disposición. Tenía puesta una bombacha grande, así que aproveché para darle una buena manoseada y para que no se sintiera mal le corrí la bombacha para un costado dejando ver su hermoso culito. Se lo amasaba con fuersa pero delicadamente, estaba muy tensa, no queria hablar para no entorpecer lo hasta aquí hecho.<br />
Me arrodillé, le abrí los cachetes y le di un lenguetazo que abarcó desde el clitoris hasta el ano. Pude ver que lo tenía dilatado y con un perfume que daba ganas de comerlo, pero me causó gracia ya que en una oportunidad hablando, cuando vivía el marido, sobre la penetración anal ella dijo que no le parecía bien. Seguí con las lamidas, tratando de exitarla al máximo. Mientras lo hacía le pasaba la mano por todo la espalda y las tetitas.<br />
Cuando vi que ya estaba un poco más relajada, le baje la bombacha, que por su peso y tamaño cayó al piso, dejando todo su sexo al aire.<br />
Rapidamente me bajé el pantalon y el slip, quedando mi verga al aire. No voy a mentir diciendo que era un tremendo aparato, simplemente 15 cm por 5 de diamétro en la cabeza, afinándose un poco en la base. Le apunté a la conchita y se la metí depacito pero en forma continuada hasta que se la metí hasta el tronco. Empecé el bombeo, ella siempre inclinada sobre la mesa, asi que la levanté un poco doblándole la espalda quedando bien pegada a mi con la verga hasta el fondo. Con una mano la tomé de las tetas, con la otra le tocaba el critoris. A los pocos minutos de empezar, se puso tensa y vi que ponías los ojos en blanco, señal de que estaba teniendo un orgasmo, asi que la abrasé con fuerza, siempre con la verga adentro, hasta que quedo quieta. Luego la fui bajando despacito hasta alcanzar la mesa y la dejé. Le saqué la verga y le miré el culo, la conchita era un mar de jugos. Me deleité con el espectáculo le di unas pinceladas al ano, me puse en cuclilla y volví a meterle la lengua hasta el fondo, me miro y me dijo hijo de puta me querés romper el orto. Me paré, le arrimé la cabeza de la verga a su culo y con mucha suavidad le hice presión y entro la cabeza. La próxima vez le dije que antes de hacerle la cola, debía por lo menos darme un besito en la punta de la verga. Le empece a bonear con ganas, la agarré de los pechos y se arqueó toda, se movía como poseída, con una mano le tocaba y amasaba el critoris, hasta que sentí que fruncía el efinter, blanqueaba los ojos y empesaba a temblar toda. En ese mismo momento acabé yo. La abracé fuerte y le daba besos en el cuello y la nuca. le dije que estaba contento con que me haya elegido a mi para este trámite. Me dijo que hacia mucho que no tenía relaciones ya que su marido había estado después del accidente como un mes en coma hasta que murió, con lo que hacía más de dos meses sin tener un orgasmo. Que no lo tomara a mal, pero quería ser mi putita, ella me llamaría cuando quiciera y que no le cuente a mi mujer, ya que eran muy amigas y no quería tener problemas.<br />
Despúes les cuento como sigió.<br />
Estoy atendiendo otra viuda más y dos separadas. No se como me va a ir si mi mujer me apura.<br />
El alemán
Que bien, no necesitas un socio
oraleeee..... buen trabajo el tuyoo jajajaja eres el putito de los relatos... me gusto sigue poneindo mas
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