
Como estaba viviendo solo en Lima podía hacer mis cosas con absoluta libertad, por eso podía encontrarme con Bertha a menudo. La cholita se había acostumbrado a mí, me había presentado a varios de sus amigos del instituto, para ellos yo era su tío.<br />
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Cuando chateábamos nos decíamos cosas bastante obscenas que después, en la cama, ella me las repetía.<br />
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Le tomé muchas fotos a mi cholita, que rica se le veía, a las mujeres les encanta que les tomen fotos pornográficas.<br />
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Me enseño cabinas en Lima donde podías ver una película, tomar licor y hacer lo que quisieras. A esas cabinas ella había ido cuando estaba en el colegio, me decía que muchos colegiales, hombres y mujeres, iban a esos sitios. Muchas veces tenían sexo e intercambiaban parejas sin ningún pudor, por supuesto todo sin protección y con mucho alcohol de por medio.<br />
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Me contó también que habían lugares donde iban los colegiales a jugar a la botella borracha, los castigos eran desde besos hasta tener sexo, según ella nunca había ido, pero algunas amigas habían tenido sexo delante de todos y a veces hasta con dos tipos.<br />
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A mi bertita le rompí su lindo culito, tenía un trasero blanco atractivo. Una noche después del primer polvo estábamos jugueteando en la cama. Ella tomo mi pene y se lo llevó a la boca, sus labios rosados se posaron sobre el y haciendo una O perfecta lo fue engullendo poco a poco. Me puso la chuchita en la cara pero yo busqué su hoyito. Se lo llené de saliva y lo fui tanteando con el dedo, estaba apretadito. Poco a poco le introduje el dedo índice, lo metía y sacaba, mientras le comía toda su conchita con mi boca, la flaca gemía de placer, me chupaba los huevos y succionaba la punta de mi pene, nos complementábamos bien. Logré introducirle un segundo dedo en el ano pero Bertha retiró mi mano, subió hasta mi cara y me dijo: Quieres darme por el culo?. Besándola le dije que sí. Pues no, me dijo. Riéndose me dijo: Eso duele. Te va a gustar mi amor. Tienes vaselina? No amor pero tengo aceite Johnson. Tráelo me dijo.<br />
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Excitadísimo fui a buscarlo. Me tumbé de espaldas en la cama y ella tomando el aceite me unto el miembro y los huevos con suaves masajes. Me untaba y me miraba sonriente, le tomé una foto así, Después de untarme bien tomo un poco y se unto su agujerito, bien aceitada se montó sobre mí. Cogió mi pene erecto y lo puso en la entrada de su ano. Sonriendo me dice: Eres un desgraciado me quieres meter tremendo palo en mi culito? Si amor, le dije.<br />
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Sentándose sobre mi punta empecé a introducírselo, ella cerró los ojos y bajo la cabeza, pujaba conforme se lo iba introduciendo, en un momento me dijo: Espera, puso sus manos sobre mi pecho y levantó la cabeza, pensé que se lo iba a sacar pero respirando hondo dio un golpe de caderas y se hundió mi verga hasta el fondo. Cayendo sobre mi pecho, me dijo on un suspiro: No lo querías? Ya lo tienes desgraciado. Mi cholita pujaba casi llorando. Sentía mi pene apretado por su esfínter anal, ella daba gemidos cortos. Empecé a embestirla suavemente, ella se quejaba pero aguantaba mis embestidas. <br />
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Permaneciendo encima de mí me dio un beso y me dijo: Me duele. No le hice caso y seguí embistiéndola, su ano apretaba mi miembro solo eso me importaba, poco a poco mi cholita fue incorporándose y empezó a manosearse las tetas, jalo mis manos y pidió que se las apretara fuerte, ella se manoseaba el clítoris y se hurgaba la conchita, se iba excitando más y más.<br />
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Pronto colaboro con ese movimiento de caderas al que me tenia acostumbrado, se echó sobre mi buscando mis besos. Me besaba con furia mientras mi pene se hundía y salía de su esfínter. Rica mi cholita, me daba su orto para que lo gozara. En un momento me dice jadeando: Ponme en cuatro, salí de su hermoso ano y la coloqué en posición, ver sus nalgas blancas y su hoyo brillando por el aceite me hicieron que la penetrara de un solo empujón. La cholita aguantó el envión con un suave quejido. La bombeaba y le daba de nalgadas, mi cholita se acostó completamente en la cama mientras le besaba la nuca, algo que la excitaba mucho. Bertita se quejaba y me pedía que la mordiera, la hice cerrar sus piernas, así ella me apretaba más el pene. Ella se quejaba más, en esa posición sentía su ano cerrarse completamente sobre mi pene, lo apretaba mucho, no me pude contener y terminé eyaculando en su culo blanquito, ella al sentir mi verga hincharse se agitó más y sintiéndola palpitar en su ano llenándole el culo de leche, término en un orgasmo no tan fuerte como los que le sacaba cuando le daba por su chuchita.<br />
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Me tendí a su lado ella me miró y me dijo: Me duele el chiquito, has abusado de mí.<br />
Le dije: Te gusto? Sí me gusto, pero cuando me acostumbré me gustará de verdad.<br />
Valiente mi cholita y efectivamente después aguantaba mi tranca en su hoyito con mucha facilidad.<br />
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Estuvimos juntos varios meses, fornicábamos seguido. Lamentablemente tuve que detener la relación ya que ella empezaba a mostrarse enamorada lo que podía interferir con mis obligaciones. Esto lo fui haciendo poco a poco y no crean que no me costó trabajo me había acostumbrado a ella también. Aún somos amigos, aunque ya no hemos vuelto a encamarnos pero espero que en algún momento pueda metérselo por ese culito tan rico que tiene.
NI LO ACABE DE LEER ESTA DE LAVERGA K MAMADAS CUENTAN
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