
Su nombre era Emily, mujer pequeña, más o menos de 1:52 ó 1:55, su piel morena clara, no de curvas muy exuberantes pero de un cuerpo bien definido, su fuerte era la forma en la que se curvaba hacia atrás su espalda y su caminar cuando contoneaba sus caderas, era un movimiento hipnótico, su cabello largo y enchinado de un color castaño obscuro, ojos grandes y negros y eso sí, siempre olía muy bonito.<br />
Una tarde puso un ejercicio, dijo que nos pusiéramos en equipos y luego sacó una baraja y repartió una carta por equipo, dijo que uno debería ponerla en su butaca, ponerle una libreta encima y que el dueño de la libreta se pusiera sobre la libreta, los demás del equipo deberían quitarle la carta al que la tenía, dijo que teníamos un minuto y nadie debía levantarse de su lugar.<br />
Nadie lo logró ya que era difícil quitar a quien tenía la carta. Luego preguntó AA¿Quién hizo algo diferente a tratar de empujar a su compañero?, nadie dijo nada.<br />
Luego puso una carta en mi pupitre, puso su libreta sobre la carta y la palmeó como señal de que cubriera la carta muy fuerte. Dejé mis manos sobre el pupitre y derepente sentí sus suaves manos sobre las mías y volteo a ver su suave rostro, de la nada miro sus dulces ojos y me dice con voz aún mas suave y dulce aEi¿½ AA¿Podrías darme la carta por favor?<br />
Sin hacer otra reacción diferente, me levanté, quité la libreta y le entregué la carta, a esto añadió.<br />
aEi¿½ AA¿Deverítas nadie se acordó que esta es la clase de comunicación?<br />
Continuó su clase y no le puse atención, quedé atrapado por lo que acababa de experimentar.<br />
A partir de cuando terminó esa clase diario me quedaba charlando de cualquier cosa con Emily, luego una compañera de mi salón llamada Rosalía pasó a mi lado frotándose la barbilla en señal de burla. <br />
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aEi¿½ AA¿Eso es verdad Hugo? <br />
aEi¿½ No maestra, yo no soy ningún barbero aEi¿½Eso si era verdadaEi¿½<br />
aEi¿½ AA¿Entonces?<br />
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La pregunta era un jaque, podía admitir algo que no era verdad o podía atorarme tratando de inventarle algo, ya que no pensaba decirle que de alguna forma extraña me estaba enamorando de ella.<br />
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aEi¿½ Es que la verdad me gustas mucho<br />
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Y luego mi cerebro reaccionó AA¿Qué acababa de decirle?, era verdad, pero AA¿En qué diablos estaba pensando? No pude evitar ponerme nerviosos y toda esa falsa seguridad que llevaba se fue a la basura.<br />
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aEi¿½ AA¡Qué declaración1, pero soy por lo menos soy diez u once años mayor que tú, AA¿O será que gallina vieja hace un buen caldo?<br />
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La verdad ni tan vieja, su rostro liso y su figura graciosa y delgada la hacían parecer mucho más joven de lo que era. <br />
Luego pasó algo increíble, sin ninguna escusa más o algo con que cambiar la conversación yo le dije todo lo que sentía, y ella besó mi mejilla. <br />
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aEi¿½ Eres muy lindo pero soy una mujer profesional, me gusta que por muy amigos que seamos mis alumnos sean mis alumnos.<br />
Dolía eso, pero bueno yo me lo había buscado.<br />
Hasta un gloriosos día que ella necesitaba hacer un proyecto para presentarlo a la dirección, dos compañeras y yo nos ofrecimos a ayudar, el proyecto se trataba de una presentación, dada maestro debía presentar una exposición con tres de sus alumnos, Emily dijo que dos se quedaran a hacer los carteles y el otro la acompañara por su carpeta y el resto de las cosas, ya sabía que mis compañeras por tenerme lejos iban a decirme que fuera con Emily, pero antes de eso ella me dijo<br />
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aEi¿½ Tu hombrezote, son muchas cosas que cargar así que debes venir tú.<br />
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Fuimos a su casa, y me hizo pasar<br />
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aEi¿½Toma asiento, siéntete como en tu casa<br />
aEi¿½ Gracias profesora<br />
aEi¿½ Hay no me digas así, además ya no estamos en la escuela<br />
aEi¿½ Gracias Emily<br />
aEi¿½ Así está mejor<br />
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Subió por las escaleras y bajó unos cinco minutos después. Se sentó a mi lado y dijo algo que jamás creería<br />
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aEi¿½ Dime Hugo, aún piensas en lo queme dijiste el otro día<br />
aEi¿½ AA¿por qué?<br />
aEi¿½ Siempre me pareciste un muchacho muy guapo y quiero un novio<br />
aEi¿½ Pero dijiste queaEi¿½<br />
aEi¿½ Ya no estamos en la escuela<br />
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Luego puso sus brazos en mis hombros, acercó su cara a la mía y me empezó a besar, ella besaba como nadie mas podía hacerlo. puse mis manos en su cintura y seguimos besándonos un rato, a los cinco minutos ya estábamos caldeando, poco después casi podía oírla gemir por cada beso, se quitó la blusa y vi su bra de lencería que la hacía ver tan hermosa, se levantó y me dijo que subiera con ella a su cuarto, ella me tomó de la mano y me llevó hasta allá<br />
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aEi¿½ Mírate eres un hombre hecho y derecho<br />
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Creía que eso era un halago hasta que ella dirigió su mano hacia mi entrepierna y entonces noté que tenía una muy buena erección, y ella me empezó a acariciar ahí mientras me besaba, luego me tumbó en su cama y se colocó sobre de mí, entonces se quitó el brasier y tomó mis manos, las dirigió hasta sus pechos y los empecé a acariciar, luego me senté y ella se sentó en mis piernas mirando hacia mi, nos seguimos besando pero ahora la recorría toda con mis manos y ella movía sus caderas y el roce era suficiente para ponerme a mil. Luego ella se levantó y se arrodilló ante mí y me bajó los pantalones y los boxer, ella fue hasta donde estaba su bolso y sacó un condón, con la delicadeza de sus manos me lo puso, se paró frente a mí, se quitó los pantalones y su tanga, me tumbó sobre la cama, se subió en la cama, se empezó a acomodar mi pene en su vagina y empezó a cabalgarme.<br />
Mientras ella me cabalgaba mis manos iban de su espalda a sus nalguitas, su respiración se hacía mas estrepitosa y así seguimos como por otro buen rato.<br />
me armé de valor y la tomé de sus caderas, la volteé en la cama y ella estaba ya en cuatro sobre la cama, me acomodé y empecé a metérsela nuevamente, ella gemía y eso me excitaba muchísimo, se la metía y se la sacaba mientras con mi mano le acariciaba su clítoris, seguíamos así y podía sentirla y era gloriosa, me agachaba para besarle el cuello y ella volteaba para besar mis labios y así recordaba a quien me estaba cogiendo, a la maestra mas buena de toda la escuela, muchos habrán fantaseado con la transparencia en su blusa que permitía entre ver su brá, pero en ese momento yo podía tocarle sus senos cuanto yo quisiera, y así lo hacía mientras me la cogía la manoseaba tanto como podía, ella luego empezó a tomar el ritmo por si misma y movía sus caderas hacia atrás y hacia delante y la sensación era tan sabrosa como ella, poco después ella y yo nos venimos juntos y pegué con todas mis fuerzas sus caderas hacia mí.<br />
Nuestras respiraciones agitadas eran lo único que se podía oir y rendido me tiré sobre su cama y ella se tiró sobre de mí.<br />
Emily y yo nos hicimos novios, éramos una pareja extraña ya que solo lo éramos de la escuela para fuera, sin embargo volvimos a vivir innumerables aventuras después, ella me enseñó muchas cosas de mi sexualidad y es por mucho la mujer mas hermosa que haya tenido.
O a algun profe... ke envidia...
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