
Todo esto me ocurrió hace un año cuando fuí de viaje con unos amigos y amigas. Habían terminado los cursos en la uni así que fuimos de paseo a una playa que estaba como a tres horas de la ciudad.<br />
Todos nos habíamos reunido en un antro y como a la una de la madrugada me salí a caminar por el boulevard. <br />
Estaba caminando cuando de repente ví a lo lejos unos carros con gente recargada en ellos. Como había varios chavos y chavas me acerqué esperando entablar conversación y quizas beber unas cervezas, cuando de repente de un carro rojo sonó una bocina que me hizo voltear. <br />
Esperaba ver a mis amigos. Si ya habían salido del antro talvez habrían pasado por mí, pero cual fué mi sorpresa cuando vi que era una mujer ya casi de cuarenta años de pelo chino color dorado con unos labios gruesos y bien delineados. Me acerqué para ver más de cerca creyendo que talvez estaba perdida y cuando estuve mas cerca del auto me preguntó con una voz dulce y melodiosa si sabía de un lugar llamado la Porteña. Le respondí que no sabía de ningún lugar ya que no era de ahí y que sólo estaba de visita. Ella me miró con sus ojos verdes, una combinación que inmediatamente llamó mi atención. La observé detenidamente sin desviar la vista de sus ojos, pero era innevitable mirar mas abajo donde su vestido blanco abría un escote a unos senos de un tamaño normal casi firmes. Me dejó mirando un poco dandose cuenta de mi perturbación que me habían causado su escote y sus pechos. Me dijo que si no era de la ciudad que ella podría llevarme a dar un paseo. Le dije que estaba esperando a mis amigos que pasaran por mí, que no se preocupara por ello. Dijo que estaba bién y que tuviera buena noche.<br />
Casi iba a arrancar su auto cuando pensé que no estaría mal dar una vuelta antes de irme de nuevo al hotel. Le dije que sí la acompañaba y me subí al auto.<br />
Adentro mientras ella manejaba el auto empezamos a platicar de cualquier cosa, el clima, el tráfico, cuando de repente se desvió la conversación hacía mi estado civil. Le dije que era soltero, pero ella me preguntaba si en ese momento tenía novia. Le dije que sí, pero que últimamente las cosas no andaban bién y es que de verdad no andaban bién. Creí que era mi imaginación pero ella estaba guiando la conversación hacía un rumbo del cual yo no sabía el final. Me comentó que ella tampoco estaba bién con su esposo. Que la engañaba pero que ella ya estaba harta de él y que no quería seguir siendo mas la mujer abnegada y sumisa. Le dije que eso estaba bién cuando de repente me sorprendió con una pregunta mas atrevida. AA¿Hace cuanto que lo hiciste por última vez con tu novia? me preguntó. Yo me quedé sorprendido e hice como si no hubiera escuchado nada. No me parecía correcto platicar mi vida sexual con una desconocida. Pero de repente me comenzó a excitar el imaginarme a esa mujer madura junto a mí, la imaginé desnuda y probablemente insatisfecha sin haber hecho el amor desde hace mucho tiempo. <br />
Nos quedamos un momento en silencio pero al final le contesté que apenas había tenido sexo con ella unas noches atras. Me dijo que ella tenía mas de tres años sin haberlo hecho, eso me sorprendió porque yo ni siquiera aguanto una semana sin deslizarla dentro de mi novia. <br />
Me miro de reojo con una sonrisa de complicidad, cuando volvió a hablar me dijo que si tenía problemas con mi amigo, yo no entendí su pregunta cuando ella miró hacia abajo dirigiendose a la bragueta de mi pantalón. Me sentí extraño cuando miré mi pantalón vi que tenía una erección de la cual yo no me había dado cuenta. Volteé a ver a la mujer, pero ella ya miraba el camino muy atenta de manejar con precaución. No me había dado cuenta cuando llegamos a un mirador donde había un par de carros estacionados un poco alejados. Ella se estacionó y apagó el motor del auto. Me miró fijamente y me dijo que se había dado cuenta de que ella me había gustado cuando miré sus pechos. No me había fijado mucho en ella pero en ese momento volví a ver sus pechos que me parecieron mas grandes y jugosos, hacía abajo vestía una falda azul marino y sus piernas bien torneadas eran brillosas y firmes. No perdí el tiempo y sin pensar la tome por el cuello y la besé, ella me correspondió en el beso suavemente deslizando su lengua y jugueteando con la mía. Luego me tomó la mano y dirigio mis dedos por debajo de su blusa hacia su ombligo y luego mas arriba. No podía resistirme, ardía en ganas de comerme a esa mujer cuando sentí que su mano apretaba mi bulto debajo del pantalón. Me dijo que era mejor sacarlo, que no se fuera a ahogar. Me desabotonó el pantalón con cuidado y bajó mi bragueta cuando salió mi verga como un resorte, yo disfrutaba con mi mano de sus pechos y me dijo que ya se estaba ahogando porque mi pene se veía morado, creo que le daré respiración de boca a boca, me dijo, e inmediatamente se abalanzó con su boca a besar mi glande. Parecía que era una maestra en el arte de mamar porque casi me hace explotar de la primer engullida. Lo ensalivaba como si fuera su dulce favorito y deslizaba esos labios que se veían tan bien delineados atrapando mi polla. La comió varias veces diciendome cosas entre cada chupada, que rica la tienes, extrañaba este sabor a verga en mi boca, que suave y jugosa. Asi seguía atragantandose como si se le fuera la vida en mamar mi verga. Te gusta papito?, me comenzó a preguntar, yo inmediatamente le respondía que sí y ella me decía que quería que gimiera mucho de placer. Se la pasaba chupando mi glande y mi tronco. La separé con trabajo de mi polla y la volteé para subirle la falda y agacharme en lo estrecho del auto, encontré una linda tanga roja que cubría su puchita deliciosa. Su olor fresco llegó hasta mi nariz y deseé mas que nunca tragarme esos fluidos vaginales, así que le empecé a soltar unos lenguetazos sobre su clitoris para satisfacerla. Comenzó a gemir despacito pero de repente empezó a gemir más y más. Cada vez mas fuerte. Me dijo que rica lengua, chupame bién, chupame rico papito. Así que yo obedecí. Le traté de introducir mi lengua en su coño que parecía virgen de tanto tiempo sin haber hecho el amor. Siguió gimiendo cuando yo sin aguantar me alcé y ella me gritaba que se la metiera que la quería toda adentro, esa ricura, dámela. Le metí mi verga de una estocada y la saqué de inmediato esperando que ella me pidiera más. Y así fué, gimió de la fuerza con la que se la metí y luego luego me dijo dame más papito, damela toda. A la siguiente vez que le dí la estocada pareció combinar su gemido de placer con uno de dolor y me dijo que la tenía mas grande que su esposo. Empecé a deslizarla suavemente pero aumentando la frecuencia y ella no paraba de gemir. Se la saqué y ella entendió que me quería sentar en el asiento, ella se sento encima de mí subiendo y bajando disfrutando cada vez mas de mi verga y humedeciéndose y dejandome sus fluidos sobre mis testículos. Se volteó para quedar frente a mí y me siguió cabalgando mientras yo le chupaba esos pechos esculturales. Me preguntó si aguantaba un poco más y me extrañó su pregunta cuando abrió la puerta del carro, salió primero y se recargó sobre el cofre, inclinando su espalda ofreciéndome su coñito húmedo, en ese momento no pensé si alguien nos podría ver pero a lo lejos ví que la otra pareja del auto también se había salido y estaban en una postura muy similar. La tomé de la cintura y deslicé mis manos sobre ese trasero riquisimo. Dirigí mi verga hacia su coño y se la metí nuevamente con suavidad pero ella me pidió que le diera fuerte. Así que la obedecí, le dí lo mas fuerte que podía. Ella gimió y gimió observando a la pareja que hacía lo equivalente en el otro carro. Me pareció estarme cogiendo las pompas mas ricas y el coño mas hermoso que había visto en mi vida, así que no pensaba desperdiciarlo y cuando sentí que me iba a venir, se la saqué y la volteé para acostarla sobre el cofre y seguirla bombeando. Ella encantada de la vida, me miraba y con sus ojos me pedía más, dale duro papito me decía de repente, mientras se retorcía de placer, le dije que era innevitable que me viniera así que se la saqué, pero ella inmediatamente me pidió que se la diera en su boca, así que la arrodillé y se la incrusté en sus labiós. Le dije, mamamela duro mi amor, y ella muy obediente la apretó con sus labios y me dió unas últimas chupadas antes de vaciarle mi leche. Me vine sobre su cara y su boca que esperaba mi semen con la lengua afuera. No dejó que quedara algo de leche en mi pene y lo chupo como si succionara un popote, me vine como nunca que hasta yo me sorprendí. Ella se alzo y limpiandose la cara con sus dedos los chupo para no dejar ni un rastro de leche sobre su cara. Me dijo que queme había parecido y yo le dije que era muy hermosa, ella me sonrió y me dijo que si esa noche no iba a mi hotel que ella pagaría un cuarto, que si me quería quedar con ella, yo gustoso le dije que sólo si me dejaba hacerselo por el culo, pero ella me dijo timidamente que nunca lo había hecho por ahí y que le daba miedo, pero que conmigo le había gustado mucho así que por mí me daría la virginidad de su culo. Así que nos subimos al auto y nos dirigimos a un hotel, pero esa historia la contaré en un siguiente relato.
si kieren kontar alguna experiencia, tienen duda o kieren ayudar a resolver dudas sobre sexo entren a http://www.sexosos.com/index.php
aver cuando
me coges a mi tambien
aver si eres tan bueno!!!!!
para que me cogas muchas veces.....
Bonito relato y bonita aventura que tuviste con la madurita. Tu gozaste con ella y ella contigo, los dos felices... qué lindo es el buen sexo, seguid disfrutando.
besitos...
carmenaguirre61@yahoo.es
bien ah buen relato campeon ojala tb pongas el relato k te lo has comido a esa tia por el culo debe de ser bien riko cachar a una tia asi ah provecho y suerte
bien ah buen relato campeon ojala tb pongas el relato k te lo has comido a esa tia por el culo debe de ser bien riko cachar a una tia asi ah provecho y suerte
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