
Despues de aquella vez en que Ale me masturbó nos volvímos a ver a solas con ella y sin mediar palabra nos besamos apasionadamente.<br />
Había pasado una semana desde aquella vez y en mi casa no habñia nadie, todos estaban en el cumpleaños de mi tío y yo como había salido la noche anterior me había quedado durmiendo y Ale había venido a despertarme.<br />
Era medio día y ninguno había almorzado, Ale me dijo que podía cocinar algo para los dos ya que la casa de mi tío estaba a una hora y media de viaje y no ibamos a llegar sino para despues de comer.<br />
No le dí tiempo a ponerse a cocinar, tomé a Ale de la cintura y le di un beso con lengua que la hizo estremecer, esta vez yo dominaba la situación aunque ella se resistía diciendome: -No creas que vas a acotarte conmigo,no soy fácil.<br />
Pero yo no le decía nada y seguía besandola como para hacerla callar, la llevé hasta mi cama y ella seguía con el mísmo discurso pero sin dejar de responder a mis besos, entonces me miró a los ojos y me dijo -Si vamos a hacerlo quiero que sepas que soy virgen asi que cuidado-.<br />
Quise desvestirla pero no me dejaba, la tiré en la cama y besandola fui bajandole el pantalón, dejando sus hermosas piernas al descubierto, ví que llevaba ropa interior de color negro y eso resaltaba lo blanco de su piel, segui besandola, no tenía ni idea como iba a ser aquello ya que yo tambien era virgen pero la excitación podía mas que la falta de experiencia.<br />
Le quité la ropa interior y rapidamente me quité los pantalones, seguímos besandonos,dejanonos llevar por la situación, me puse encima de ella y por instinto busqué ponerme entre sus piernas, ella separó las piernas y sentí como mi verga hacía contacto con su conchita, ella estaba tan excitada como yo asi que me quitó la camiseta y se terminó desnudando completamente,tenía unas tetas hermosas que no dude en chupar, eso la excitaba mucho mas y fue entonces cuando empecé a buscar su agujero instintivamente, ella ayudaba levantando la cadera, no fue muy fácil penetrarla, realmente se resistía pero en un momeno sentí como mi verga se abría paso y ella lanzó un chillido cuando entré en su cuerpo, nos quedamos quietos mirandonos a los ojos, nos besamos y empezamos a movernos los dos lentamente, fuimos llevando el ritmo juntos, acelerando un poco mas cada vez, ya nos dejamos llevar por completo y empezamos a cojer como una pareja que se conoce de años,de mas está decir que la llené con mi semen y ella lejos de hacerse problema me hizo quedar dentro suyo hasta que solté hasta la última gota.
relato un poco apresurado
Nombre
Comentario